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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




viernes, 19 de diciembre de 2014

No es tan complicado ser feliz



¡Y a mí que me parece sencillo ser feliz!
Basta con no desear bobadas desorbitadas,
conformarse con los sueños, 
pasear de la mano, mirar con decisión por la ventana,
y cultivar cada vez con más perfección el arte
del beso, del detalle o de la caricia.

Respirar con calma, entrar en librerías
y bibliotecas, valorar el silencio,
no correr por nada, contemplar a Dios
en los geranios o en las iglesias,
subrayar un poema, y valorar el alma
en lo que ama, en lo que vale.

(Óleo de Sally Storch)

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Pasión de libros



(Al recibir el libro “Bibliotecas”, de Stuart A. P. Murray) 

A cualquier sitio que llego 
lo primero un libro -o más-
en mis manos, o en la mesa,
sobre la luz de la cama
o en el asiento del bar.
Siempre bien provisto en libros
amo y leo. Leo amando.
¿Es amor o no es amor
esta pasión por los libros?
¿Qué otra cosa puede ser
el no poder separarme
del silencio de su sed?
Ser lector es ser amante.
Cuanto más leo más amo,
y mi vida es la lectura.
Es por eso que amo tanto.
No sólo es literatura.
Es ese tacto del libro,
esa pródiga caricia
de ternura en el papel.
Y se transforman las páginas
en primorosos paisajes
donde yo quiero soñar
en ese aroma de tinta
al que de verdad yo soy.

lunes, 15 de diciembre de 2014

El fenómeno de los diarios



En la revista "Nuestro tiempo" (n°685) leo un magnífico artículo o breve ensayo del poeta Enrique García-Máiquez sobre el diario como género. El escrito es clarividente y perspicaz. De alguna forma todos los que nos dedicamos a escribir hoy en día estamos escribiendo una suerte de diario. (Personalmente he de confesar que yo lo hago poéticamente, e incluso en mis reseñas de libros). Internet favorece todo esto, desde luego; y, dentro de un mundo deshumanizado y desespiritualizado -cuando no desalmado- y desnortado, esa perentoria necesidad de ser nosotros mismos, y de no sentirnos solos. (Siempre he defendido que en realidad escribimos para ser queridos).
Y dentro del artículo -y con esto termino- García-Máiquez trae a cuento una cita de Julián Marías que estoy por decir que me ha emocionado. Por la sencilla razón de que me he visto retratado. Dice así: "la respuesta más eficaz contra tanta intromisión en nuestras vidas es hacerlas transparentes, diáfanas, verdaderas, luminosas". Y esto desde luego transciende y cambia y zarandea vida y literatura, la vida en su literatura.


viernes, 12 de diciembre de 2014

Alma de madre



Surges de improviso en el amor, 
y en el paseo, y en la lectura.
Surge tu voz de madre, y surgen tus ojos
inquietos e inmortales.
Escucho mi nombre como nunca
nadie me ha nombrado.
Y corro como niño hacia tu alma,
y me pongo en primera fila de ti, mamá,
vestida de verde y cereza.

Allá donde voy vienes, y vas,
y te apresuras hacia mi vida.
No hay nada comparable al océano
de tus manos de olas,
donde buceo y disfruto y nado.

Y junto a ti me pongo de rodillas,
y rezo de reojo tu sonrisa.
Mamá, vámonos en bicicleta
hacia Dios, que nos espera
en los juncos del río.
O vamos -solos- hacia el templo
de la arboleda, y me cuentas
el origen azul del cielo
que es donde crece el cariño,
y la luz y la lluvia y los poemas.

jueves, 11 de diciembre de 2014

¿DE QUÉ PAZ ME ESTÁN HABLANDO?



(Para Manuel Gutierrez)

Todos claman por la paz. 
Y yo me asomo a los corazones, y al mundo,
y a la onu, y a la calle, y a la prensa.
Todos claman por la paz. Y no me fío.
Vivo de fe, pero en esto no me fío.
La paz, la paz. ¿De qué paz me están hablando?

Demasiada verborrea
para que esa paz sea verdaderamente Pax.
Demasiada compraventa de armas,
demasiado sectarismo e inopia espiritual.
Creo que entre todos están jugando
con las palabras a un despiste descomunal.
Y el lenguaje es un trampantojo (trampa, trampa)
al antojo de cada cual,
un camuflaje del alma en toda regla.

Todos claman por la paz
y no hacen más que joderla.
Porque en esa paz no está Cristo,
la Cruz, el perdón, el crucifijo.
Porque esa paz no es la Pax
encarnada y resucitada.

Y son muy pocos los que rezan
a calzón quitado. Con un poema, en la cocina,
en el andamio o en la catedral de Estocolmo.
No me creo esta paz de mierda
porque se mean en ella en cada uno de sus actos
de plutócratas, o burgueses, o sicarios,
o demacortos, o mercenarios de los medios
de intervención y manipulación lingüística.

Ahí estamos todos, clamando en manada
(tú, que me lees, sabes de lo que estoy hablando)
que suelten a Barrabás y que crucifiquen a Cristo
las veces que haga falta. Pero que muera por fin.
Ahí estamos todos: en el pretorio universal
del miedo, y del sofá, y del latrocinio.
Cómodamente instalados en el pecado
de última generación.

La paz no son los buenos sentimientos.
La paz no es ese tono melifluo que adquiere nuestra vida.
La paz es coger pico y pala y ponerse a cavar el alma
hasta llegar a la verdad de nosotros mismos.
Es decir, a ese reducto-hontanar
donde mana la Sangre del Nazareno,
del Cordero-Eucaristía, del Verbo-Poesía,
del Hijo de Dios clavado en nuestra conciencia.

(Pintura de Victor Vasnetsov)

martes, 27 de mayo de 2014

Un detalle de amor para Cristo




Cada día una nueva ternura 
para el Señor. Un detalle. 
Algo que le guste, 
que le haga sonreír, que le alivie 
de tanta espina y escupitajo 
y latigazo y blasfemia. 
Cada día un detalle de amor
y de ternura para Cristo.










(Óleo de Tiziano)

sábado, 24 de mayo de 2014

Certeza



Sé que el amor más puro 
es el que se desnuda 
de su propio deseo.








(Óleo de Childe Hassam)