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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




viernes, 18 de abril de 2014

Lo moderno




¿Qué significa ser moderno? 
¿Estar a la última 
de nada? 
¿Ser superficial en todo? 
¿Es eso? Decidme. 
¿Es vivir -o desvivirse-
en esa constante apariencia 
de lo verdadero?

¿Por qué será 
que no creo en lo moderno,
que prefiero a Poussin
o unos versos de Homero?







(Pintura de Nicolas Poussin)

martes, 15 de abril de 2014

En silencio germina lo que importa




No son buenos tiempos 
para el silencio. 
Y en el silencio se lee, se piensa, 
se reza, se escribe y se ama. 
En el silencio germina el alma
y la belleza del poema:
lo que de verdad somos.




(Acuarela de Ramón Gaya)

viernes, 11 de abril de 2014

Cuando es el amor




Cuando al poema no le salen las palabras. 
Cuando acaricias enamorado sus vestidos. 
Cuando parece imposible amar más todavía. 
Cuando te quedas pensativo toda la mañana. 
Cuando sentado en el sillón pronuncias su alma. 
Cuando contemplas el cielo y dejas los libros.
Cuando encuentras en su corazón la poesía.
Cuando sólo deseas amarla y estar juntos.
Cuando todo se resume en el perfume de su piel.
Cuando el poema que escribes es sólo ella.
Cuando no concibes la vida de otra belleza.
Cuando su amor es lo único que sabes y quieres.
Cuando es Ana una de las bienaventuranzas de Cristo.







(Óleo de Claude Monet)

martes, 8 de abril de 2014

Tumbado en el sofá (o para otras ocasiones)



Aquí yace un poeta
sin mayores pretensiones.







(Pintura de Berthe Morisot)

domingo, 6 de abril de 2014

El poeta ora





"Cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo"
(Lucas, 8, 39)



I


- "Cuento contigo para cambiar las cosas, 
para transformar el mundo, 
para lograr lo imposible".
- Pero yo, Jesús mío, nada soy 
y no acabo de creérmelo del todo. Vacilo.
- "La fe te la doy Yo. Estoy a tu lado. 
¿No me escuchas?".
- La vida me arrastra... y Te olvido,
o Te vuelvo la espalda.
- "Cuento con eso, hijo".
- No llego, y me agobia todo, 
y se me queda inmóvil el alma.
- "¡Si Me escucharas, si Me miraras 
un poco más, sólo un poco, 
y acudieras con más amorosa frecuencia 
a Mi divina y humana misericordia!".
- No me dejes.
- "Y tú no me dejes a Mí. Soy Dios, 
pero Mi Corazón es de hombre. 
¡Son tan pocos los que me aman!".
- Todo me cansa, mi Cristo, 
no persevero en nada. Sé Tú mi aliento, 
mi voluntad, mi alimento, mi poema. 
¿Hago mal en decirte esto?
- "Pon tu corazón en Mi Corazón. 
E inclina tu débil voluntad hacia Él. Sólo así 
dejarás de preocuparte y de pensar tanto en ti".
- Cuida de los míos.
- "¿De los tuyos? Pero si son más Míos que tuyos".
- Que no dejen nunca de buscar Tu rostro.
- "No les dejaré, pero tú 
no me dejes a Mí: te necesito".
- Enséñame a ser buen padre, a vivir 
exclusivamente de amor.
- "Sólo tienes que mirarme,
e ir descubriendo en Mí cada detalle divino".



II


- Jesús, ya ves 
que no merezco nada, que nada soy, 
que no acabo de entender nada. 
Se me apodera el hombre viejo.
- "No busques más palabras. Te veo. 
Yo Me hice hombre para tú felicidad absoluta. 
No confíes en ti, sólo en Mí. Quiéreme 
más, no seas tan escaso de corazón, de amor".
- Es cierto. No Te tomo realmente en serio. 
Y siempre ando justificándome.
- "Escucha al sacerdote: puedes ser santo 
cuando te convenzas de tu nada. 
No te pongas serio. Mírame. Yo Soy 
la sonrisa de tu alma. Búscame".
- Siento la tentación. Como 
si nada de lo mío tuviera remedio.
-"Yo Soy el remedio. Yo Soy Tu Padre. 
Pase lo que pase. Estoy aquí. Pon Tu vida 
y tus sueños en Mis manos".



III


- "Esos pájaros que oyes 
hablan Conmigo, cantan para Mí. 
Escúchalos, aprende".
-Jesús, a mí me gusta la poesía
(Tú Poesía) y me fijo 
cuando levantan el vuelo 
y van derechos a Ti, hacia arriba, más arriba.
-"En ti ese vuelo se cumple 
cuando estás pendiente de los demás. 
Eres sembrador de las maravillas de Mi Amor".







(Pintura de Benardino Luini)


miércoles, 2 de abril de 2014

El amor y el color




(Escrito en el campus de la Universidad de Navarra
el 17 de junio de 2013) 



El amor tiene mucho que ver 
con el color, con esa luz 
que enciende la rapsodia 
del alma que es, en ti, la vida. 
El amor es todo ese cromatismo 
de Dios en el mundo, esa armonía… 
Da gusto verla: de tan pura, de tan viva. 
¡Mira! ¡Mira! ¿Qué? ¡¡Mira!! 
¡Qué fascinante alegría, 
qué éxtasis de rutilantes tonos 
y bienaventuranzas! 
Allá donde mires amas, y ves 
toda esa épica encarnada y rosa, 
amarilla, naranja, violeta, 
verde, azul o fucsia... 
¡Qué dispendio de gracia! 
Sinfonía visual, trino de brillos, 
cántico de signos. La mirada 
se encandila y se enamora. 
Es el amor lo que aflora, lo que fulge, 
lo que deslumbra. El amor 
hecho color, sin medida. 
Y el alma que goza, toda ojos. 
¡Mira! ¡Mira! ¿Dónde? Ahí, 
ahí mismo: donde amas. 
¡Qué sobrenatural rubor de piel, 
de agua o de brisa! 
El corazón se irisa en rica gama 
de paraísos y constelaciones.
¡Cómo excita al amor tanta maravilla
de belleza y de colores!
¡Cómo incita al color el alma
prendada de otra alma!






(La fotografía no corresponde al mismo día ni, como es obvio, a la misma estación, pero como es tan hermosa la subo: así de otoñal)


miércoles, 26 de marzo de 2014

Hablando solo





'¿Para qué escribes poemas?' 
Quizá lo haga por instinto espiritual 
o por darme a entender de una vez por todas. 
Mimo el silencio hasta que encuentro 
unas palabras que dicen lo que amo. 

'Quizá todo se reduzca a vanidad'.
¿Tú crees? Puede 
que haya algo de vanidad, no lo niego.
La satisfacción de que alguien me quiera
por lo que escribo. ¡Quisiera 
hacer partícipe a los demás 
de tantas maravillas!

'¿De qué, si puede saberse?'
De la gracia de lo habitual, de lo de cada día. 
Eso es lo que yo quiero 
escribir: el misterio 
que anda oculto en nuestras vidas. 

'Todo eso suena muy bien, pero
insisto: ¿para qué escribes?'
¿No lo notas? Respiro mejor, y contemplo 
con mayor nitidez el vuelo de las garzas, 
y rimo mi alma 
con la hermosura que me rodea, 
y rezo la substancia de Dios, y...

'Calla, calla, no sigas,
que no terminarías nunca'.
No, no terminaría nunca, tienes razón. 
Pero mira, el corazón de mi escritura 
sólo quiere ser letanía de amor, 
y un acto de sencillez.

'¡Cuánta música celestial!'
Es mi vocación, el modo 
de agradecer lo que me ha sido dado. 

'¡Si apenas es una cuestión de vocabulario!'
Pero dentro de ese lenguaje hay algo
inefable. Palabras que inciden en lo invisible, 
que trenzan un sentido y una sinfonía. 
Palabras que son miradas, y deseo: alfabeto 
de una promesa, o el súbito destello 
de unas glicinias.