Pulidas, emotivas, brillantes... Palabras
que ayudan en los momentos más duros
de una vida que desconoce el sentido de tanto dolor.
O de tanta pasión, o hastío.
Apuramos su placer en el silencio
de la mística actitud del alma,
o en la perfección de un cuerpo desnudo.
Pero en ocasiones la más alta primicia
del amor es el requiebro de la soledad,
su ternura, esa necesidad que todos tenemos
de que nos dejen un poco en paz.





7 comentarios:
muy bueno
Yo también añoro muchas veces esa paz casi imposible.
a muchas mujeres nos resulta difícil "dejar en paz" a las personas que queremos, yo personalmente trataré con más ahínco.
Muy bueno.
Me he visto reflejado en esos versos. Soy muy feliz, pero es cierto que a veces el alma necesita respirar.
¡Qué le vamos a hacer! Me gusta tu poesía. Feliz año.
Estoy seguro que puedes ofrecernos mejores poemas o reflexiones. Saludos buen poeta!
No le entiendo.
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