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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.
viernes 28 de diciembre de 2007
Sobre "El mal de Montano"
Ya no lo recordaba. Pero hace unos años, cuando se publicó la novela El mal de Montano de Enrique Vila-Matas (Anagrama, 2002), escribí una pequeña nota para "Identidades", el suplemento cultural del diario El Peruano, de Lima. No, ya no lo recordaba; y un buen amigo me hace llegar el texto. Al releerlo me entran ganas de volver a leer la novela. Y lo voy a hacer (y animo a que ustedes hagan lo mismo). Esa novela que es todo un homenaje a la literatura, y de la que podemos sacar un buen montón de títulos para leer. Esa novela que tuve que haber escrito yo y que por alguna misteriosa razón que se me escapa acabó escribiendo Vila-Matas. Pero la lectura no deja de ser una apasionada reescritura. Y aquí está lo que entonces escribí:
Enrique Vila-Matas ha hecho de su vida toda una estupenda narración que envuelve al lector con su visión desbordante. Su escritura nos precipita en una muy detallada tradición, así como en una perspectiva desde la cual nuestra realidad adquiere verdadera conciencia, tanto en cuanto es interpretada a la luz de la literatura, que la redime y completa. Una luz que ya iluminó con fuerza, por ejemplo, a Cervantes y a don Alonso Quijano que, gracias al mal de Montano -“estar enfermo de literatura”- fueron capaces de soñar y hacernos soñar una esperanza que va mucho más allá de los textos y del tiempo. El entramado de sus páginas es, sobre todo, la síntesis de un cúmulo de lecturas, de un hombre que intenta entender al francés Paul Valéry, al suizo Robert Walser, al estadounidense John Cheever, al portugués Fernando Pessoa y al polaco Witold Gombrowicz. Las citas abundan, como una guía necesaria, como el pentagrama sobre el que se inscribe una melodía que le trasciende e inquieta, como la oportuna ganzúa que le sirve para ir desentrañando paso a paso el misterio de una existencia que no acaba de comprender del todo.
Enrique Vila-Matas ofrece su testimonio, convirtiendo una novela en el mejor ejercicio crítico, filológico y moral que he leído en años. Su argumento no es otro que su propia vocación de escritor. Sus personajes, en cambio, son voces que glosan su propia voz. Los personajes de El mal de Montano somos también cada uno de nosotros, y cada uno el que reescribe, en cierta manera, este diario novelado que se demora en apariencia -sin orden pero con gran concierto- en una profunda reflexión sobre el hecho literario. Y digo en apariencia porque lo que el autor nos transmite, en este ir y venir de la realidad a la ficción y de la ficción a la realidad, es mucho más que excelente literatura, es un código en el que se dibuja el verdadero rostro de nuestra identidad. ¿La literatura nos aparta de la vida? Al concluir la lectura de El mal de Montano uno cree que no, que en realidad la reivindica, la dignifica y la reinterpreta en el impulso que supone su visión.
Publicado por
Guillermo Urbizu
Etiquetas: Reseñas de libros
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7 comentarios:
Te voy a hacer caso: voy a leer este libro que dices.
Yo creo que la literatura no nos aparta de la vida jamás. Creo más bien que nos ayuda a reconocerla, a percibir mejor su maravilla.
Insiste usted mucho en este escritor. ¿No es su amigo o algo parecido? Además´le he oído hablar alguna vez en TV y me parece una persona poco agradable la verdad.
Yo lo único que creo es que la literatura es mi vida. Y que en ella busco, y encuentro, palabras infinitas.
Sobre Vila-Matas. No lo conozco de nada, aunque en su obra intuyo una personalidad que me agrada. Pero puede que alguien no me crea. Allá ellos. De todas formas cada vez me atrevo a juzgar menos a las personas. Y sea como sea, Vila-Matas es un escritor enorme.
No pude resistirlo. Y tienes la culpa. Que lo sepa Vila-Matas y esos voceros tan llenos de prejuicios que ni siquiera habrán leído nada suyo. Como yo, que no había leído nada del susodicho. Por desconocimiento. Ahora tengo en mi bolso El mal de Montano, junto con mi lápiz de labios, las llaves, la cartera, el perfume y demás.
Vila Matas es el mejor escritor español del momento, a mi juicio.
Feliz Año, Guillermo.
Feliz año y precioso texto. Y la carta a Leopardi una maravilla.
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