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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


miércoles 20 de febrero de 2008

Motivos para creer (variación sobre un eslogan político sacado del título de un libro del P. Loring)



Veamos. Uno cree en pocas cosas. Las necesarias para que vida y conciencia no den respingos, o sufran colapsos de impotencia. Creer, lo que se dice creer, sólo creo en Dios. Es el principio de todo lo demás. Y el fin. Es el sustento del ser -causa incausada- en la bienaventuranza de mis anhelos y lecturas. Dios es mi cumpleaños todos los días. El que me regala el amor de mi familia, la santidad de la belleza, o la memoria con la que recuerdo su presencia en mi vida. Mirad lo que os digo: Dios es mi literatura. La que leo en todos los libros, y la que brilla en mi biblioteca. Porque no puede ser de otra manera. No es cosa mía, ni vuestra. No es obsesión o querer ver donde no hay. Porque ahí está Él. Las palabras se combinan de muy distintas formas -infinitas-, pero siempre aparece en el texto un resquicio por donde asoma el alma.

¿Motivos para creer? Yo los tengo colmados de olas y alas. De versos y besos. De ojos y hojas. En cada mirada adivino el Paraíso. Y me detengo para hacerle a Dios una fotografía, que después revelo a solas. Y escribo como si estuviera en misa. Y todo se transubstancia en otra maravilla. Puede pareceros quizá un exceso pío esto que digo. Pero es que la vida es una certeza pía. O incluso la duda, cuando se tercia. El amor no tiene límites en su expresión, es la vanguardia de la civilización y del arte. Y de eso se trata. De ir aprendiendo a perder la vergüenza. Con oración e inspiración. Con esa cadencia del corazón que va más allá del carpe diem y de la pereza.

ADENDA: Elecciones en España. Ebullición de los liliputienses. Parada y fonda en la desproporción y el disparate. Hace tiempo que delegan el pensamiento en agencias de publicidad. Unos y otros. Pero cuanto más hirsuta es la inteligencia mayor es la necesidad de la propaganda. Y la mala leche. Por eso a algún genio se le ha ocurrido sacar el lema socialista -“Motivos para creer”- del título de un libro del Padre Loring, editado por Planeta en 1997. El eco religioso del aserto está buscado muy a propósito. Conviene. Se podrá achacar a falta de imaginación. Yo no me lo creo. Estratagema más bien. Se busca el despiste subliminal y la confusión a toda costa. No hay que ser pardillos.

9 comentarios:

Elizabeth dijo...

Lo difícil no es creer en Dios, sino creerle a Dios, abandonarnos en la Fe... con la plena seguridad y confianza de que su amor es el más grande que existe el de un Padre, incondicional y sin limites...

Anónimo dijo...

Es un eslogan trasnochado, oportunista, ofensivo, mal intencionado, perpetrado con nocturnidad y alevosía.
¿Lobos disfrazados de corderos?
... ¡pues claro!..., que todos somos hermanos pero no primos.
Solo faltaba esto, nos quieren convencer de no creer en Dios y pretenden que creamos en el sr. Rodriguez Zapatero.
¡Hasta aquí podíamos llegar!
¡Qué cara más dura!

María Smith

Anónimo dijo...

Es un orgullo leerte.

Diego de Rivas dijo...

Guillermo, amigo, se te echó en falta el otro día en el X Bloggellón. ¡Otra vez será! y prometo insistir. Ya perdonarás.

El título de este libro y tu reflexión me encanta. Mañana, si te parece, lo subiré a mi blog con enlace a este post.

Un abrazo,

Carmen Bellver dijo...

Hola Guillermo:
Gracias por la certera definición del slogan del PSOE.
Razones para creer hay muchas, pero ninguna lleva la rosa en el puño.
Preciosas tus razones. Si me sale algo similar igual me atrevo a confesar mis razones. Aunque bien pensado, todo es gracia, puro don.

Un saludo

Anónimo dijo...

El artículo es valiente, pero lo que más me gusta es lo bien escrito que está.

Sara dijo...

Qué belleza y qué expresión. Contigo se confirma que la literatura acerca a lo trascendente de forma inequívoca. Gracias.

Anónimo dijo...

Hola Guillermo,
Es sólo para decirte que me ha emocionado tanto tu post sobre Motivos para Creer que se lo he enviado a muchos de mis contactos, citando fuente, of course.

Gracias por tu literatura y por tu forma de despertar el anhelo de infinito que yo y todos llevamos dentro. De verdad que no se paga con nada.

Antonio.



Enhorabuena por escribir TAN BIEN.

PALA dijo...

Cordial saludo.

Luego de leer su artículo sobre las razones para creer en Dios y no compartirlas en lo absoluto, me animo a hacerle la siguiente pregunta: en vista de su convencimento, ¿estaría usted dispuesto a debatir su postura en un foro abierto (digamos un blog) previo acuerdo mutuo de las reglas y en un marco de cero agresión?
De ser así, por favor hágamelo saber, estaría feliz de proponerle algo en ese sentido.

Cordialmente,

Carlos A. Palacio
amnesialand@gmail.com
Buenos Aires, Argentina