Si la vida ya de por si es complicada, hay personas que se empeñan en hacerla más retorcida y demencial. Cunde una locura que nos puede costar muy cara. Es más: nos está costando ya muy cara. En el comportamiento, en la falta de respeto, en la perspectiva más nociva de la lujuria y su comadreo exhibicionista, en la falta de disciplina de los más jóvenes (apáticos a la vez que tiranos) o en la violencia doméstica -que proviene tanto del desquiciamiento moral como de un egoísmo enfermizo-, comenzando desde el vientre materno. Prima el instinto, lo cómodo, lo superficial. Nada de complicaciones o esfuerzos desmedidos. A la mínima ahí te quedas. Y todo ello jaleado por la televisión o por energúmenos (as) muy finolis del gobierno o del monopolio artístico.
¿La felicidad? En paradero desconocido. El alma despellejada y el cuerpo a la bartola de la inopia. Eso sí, todo muy bien enfundado en preservativos mentales, no vaya a ser que fecunde algún pensamiento interesante. ¿La felicidad? Un estado de ánimo fugaz y poco más. Depende sobre todo de la tersura del capricho. Y así. Se suplanta el lenguaje y se va capeando el temporal de la congoja. ¿La felicidad? Un buen pelotazo, por ejemplo. O escaquearse todo lo que se pueda del sacrificio. Hay gentes que miden la felicidad por metros cuadrados, caballos de fuerza, expediente fornicario o miles de euros. Y presumen de su propia tristeza.
Pero aparentar lo que no se es, es la peor de las condenas. Y en el fondo de una buena parte de esta panoplia de mentiras está el olvido de Dios. Por eso es por lo que algunos se empeñan en la blasfemia y en el desprecio. Y arremeten contra la Iglesia Católica con toda la fuerza de su angustia.
Coda: Una cosa: yo no me considero mejor que nadie. ¡En nada! Seguramente salta a la vista. Pero me jode el despropósito, el insulto y la diarrea intelectual. Mi fe es mi vida, y la Iglesia mi Madre. Lucho por parecerme un poco a Cristo. En algún matiz espero conseguirlo. Y no me tengo a menos de escribirlo aquí. Estoy orgulloso de ser hijo de Dios, ¡qué coño!





12 comentarios:
Bendita sea la madre que te trajo al mundo. Por valiente, y por escribir con el corazón por delante. Y bien. No te puedes hacer idea de lo que ayudas a mucha gente.
Laura
Me gustaria que comentaras lo siguiente: toda esta tradición cristiana ¿que ha hecho, hizo y hace con el erotismo humano?
Las religiones, todas, son un horror, han hecho demasiado daño a la humanidad.
Estoy esperando para ver el partido de los Lakers de Gasol, cuando mientras hacía un poco de tiempo, me encuentro este título y este artículo, y de suplemento un comentario del autor que vale por otro artículo. ¡Cómo te las gastas Urbizu! Me ha encantado tu comentario a ese lector, que nos das de propina. No se puede decir mejor. Tienes narices y cultura, y una forma de escribirlo que haces que uno disfrute y aprenda.
Simplemente gracias, don Guillermo.
Fernando María Escondrillas Gómez.
Cartagena
Quería felicitarte por el artículo tan estupendo, pero también por el no menos estupendo comentario. Reivindicas el erotismo como parte fundamental de la vida cristiana con vocación matrimonial, como don de Dios. Y tienes toda la razón. Los cristianos no nos podemos avergonzar de ninguna realidad humana. Gracias por escribirlo.
Tal vez el descubrimieto de que no somos criaturas sino hijos hace que esta vida, en todas sus dificultades posibles, merezca la pena ser vivida con intensidad.
Soy padre y si me enternezco con un beso imprevisto de cualquiera de mis hijos, qué no hará Dios -bondad infinita- con un solo arrumaco de cariño que estemos dispuestos a darle (media Avemaría de cuando en cuando, por ejemplo).
No sé si las religiones han hecho daño o no. Mi relación con Dios no entra dentro de esa división histórica, porque Cristo no es el fundador de una religión sino una persona que nos ofrece el molde de la felicidad. Y al que tenga dudas, le animo a probarlo.
Miguel Aranguren
Como nadie va a saber quién soy me atrevo a decir que soy de los que buscan la felicidad. Me explico. Un buen día -aunque supongo que fue cosa de más tiempo- perdí a Dios. Al principio no me di mucha cuenta, ni fui muy consciente de ello. Pero a los pocos meses noté que estaba triste, que nada llenaba mi corazón. Que la lujuria me hastiaba y que no podía comprar con nada un poco de esa felicidad que digo.
Me siento muy solo, y no quiero vivir ni morir así, en esta tristeza. Lo tengo todo, pero sé que no tengo a Dios, y entonces es como sino tuviera nada. Y esto lo sé porque me lo enseñaron mis padres y sé que es la verdad.
Sé que tengo miedo porque me falta la fe.
Y de rebote me encuentro con este texto que alguien me ha reenviado.
Rece por mí, me llamo Pedro.
¡si, es verdad!, somos hijos de Dios sin El no somos mas que un grupo de celulas, que asi nos llaman algunos para justificar sus barbaries.
Un abrazo.
Me siento orgulloso de ser lector de este blog.
Lo suscribo por entero. Es como si me hubiera leído el pensamiento.
Pierdes a Dios y pierdes la libertad, es como caminar junto a un precipicio sin barandal, no puedes ni correr ni ir despreocupado, rezo por ti Pedro, y tu por mí.
Me atreveré a escribir,escondido en el anonimato,por supuesto.
No voy a hablarle de su escrito,supongo que ya tiene a mucha gente diciéndole lo bien que lo hace,que se lo dijera alguien como yo debe traerle sin cuidado así que no lo haré,eso que nos ahorramos los dos.
Quiero hablarle de sentirse orgulloso de ser hijo de Dios,yo también lo soy,¿sabe?,o eso creo,no, estoy seguro:Dios es mi padre y me quiere con locura -tal y como suena,así me lo dice mi frigorífico con letras bien grandes todos los días-,pero yo ,yo no...
No creo que Él esté muy orgulloso de mí,empecemos por ahí.(¿Qué he hecho yo,Dios mío?,¿habré alguna vez hecho yo algo por lo que te puedas sentir Tú orgulloso de mí,aunque fuera por equivocación?,¿algo que no te haya hecho sentir vergüenza de mí?)
Me gustaría poder decir que estoy orgulloso de ser su hijo, pero no me atrevo,porque antes de que me dé cuenta estaré otra vez traicionándole,negándole,ignorándole, ¿cómo voy a estar orgulloso?.
No le merezco,no merezco nada.Deberían rehacer la clasificación de los seres vivos,detrás de virus,bacterias y amebas, yo.
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