Bienvenidos

Presento este blog con gran ilusión. Y alegría. No sé si servirán para algo los apuntes que yo pueda escribir aquí cada cierto tiempo. Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo.


miércoles 27 de agosto de 2008

En el cine



Vengo de ver una peli de Batman. Héroes y villanos, orden y caos. En el cine un hombre se duerme a nuestro lado, con el refresco y la sonrisa a medias. Pienso en mis hijos, que no están; pienso en qué demonios hago yo allí, sin ellos. Me aturde el sonido estratosférico: los disparos, los gritos, los motores… El hombre dormido se ha ido. Vibra el móvil con llamadas de mi hermano y amigos. ¿Qué estarán haciendo ahora? Mis hijos, digo. Abro los ojos a sus sueños, y rezo por cada uno en la sala 8 del cine. Sí, rezo. Porque es la única manera que tengo de acertar seguro en el crucial asunto de su felicidad. Mientras Batman vuela entre los rascacielos de Gotham yo hablo con Dios sobre mis hijos… ¿A quién puede importarle? Pues no lo sé, pero yo tomo nota por si acaso. En plena oscuridad abro mi cartera -un par de libros, agenda, gafas, abanico- y palpo al fondo unos pendientes de Cristina y una muela que se le ha caído hoy mismo a Juan (esta noche vendrá puntual el ratoncito Pérez y ¡ay de él como se le olvide!). Y… acaricio también una pequeña cruz de madera en pleno estallido de una bomba trampa y de la carcajada del Joker. Las cosas se ponen feas para los buenos. Cada vez me divierten menos las películas, la televisión y similares. Su persistente ruido no deja que el alma escuche el amor de Dios con la suficiente resolución. ¿Quién no tiene necesidad de su voz? ¿Quién no la busca entre los brazos de la ternura, en el ritmo de las olas, en el cariño de sus seres más queridos, en las nubes o en la lectura, en el dolor y en la angustia, en el silencio de su conciencia, en la incomprensión, en la soledad y en la brisa? Y en medio de la oscuridad de este cine y en pleno impacto del sensoround le doy gracias por esta peli, por mis hijos, por mi vida… Se encienden las luces. Nos vamos.

4 comentarios:

Marta dijo...

En el cine, en el tren, o como ayer por la noche mienras contemplaba el cielo estrellado con mi marido y me reconfortaba el saber que a ciencia cierta conozco al autor de todas estas maravillas.

beatriz dijo...

IMPRESIONANTE!

Anónimo dijo...

Con lo que me gustó este texto tuyo y no ha despertado ni la mitad de comentarios que el de hoy.Tengo que reconocer que también soy culpable porque ayer me castigué sin escribir y hoy he puesto algo.¿Sabes qué pasó?,empecé a pensar que era muy vanidoso si creía que necesitabas un comentario mío,que no te hago ninguna falta, y que si no sería yo el que necesitaba que alguien,aunque sea desconocido,me leyera. Me acordé de aquello de sólo Dios basta y me dije que mejor desaparecía.
Hoy me he acordado de Jesucristo que quiso tener una familia y muchos amigos.No creo que sea malo necesitar que me quieran,sólo Dios basta,es verdad,pero Dios también está en mi familia,en mis amigos y en este blog.

Anónimo dijo...

¿Quién no tiene necesidad de su voz?.Os voy a decir lo que yo le canto:
SIN TI NO SOY NADA
(Amaral)
Sin ti no soy nada,
Una gota de lluvia mojando mi cara
Mi mundo es pequeño y mi corazón pedacitos de hielo
Solía pensar que el amor no es real,
Una ilusión que siempre se acaba
Y ahora sin ti no soy nada
Sin ti niña mala,
Sin ti niña triste
Que abraza su almohada
Tirada en la cama,
Mirando la tele y no viendo nada
Amar por amar y romper a llorar
En lo más cierto y profundo del alma,
Sin ti no soy nada
Los días que pasan,
Las luces del alba,
Mi alma, mi cuerpo, mi voz, no sirven de nada
Porque yo sin ti no soy nada
Sin ti no soy nada
Sin ti no soy nada
Me siento tan rara,
Qué no daría yo por tener tu mirada,
Por ser como siempre los dos
Mientras todo cambia
Porque yo sin ti no soy nada
Sin ti no soy nada
Sin ti no soy nada.