Bienvenidos

Presento este blog con gran ilusión. Y alegría. No sé si servirán para algo los apuntes que yo pueda escribir aquí cada cierto tiempo. Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo.


martes 26 de agosto de 2008

No se puede leer todo


Cada vez dedico menos tiempo a las revistas de libros. Me gustan horrores, pero lo que no puede ser no puede ser. Si cada jornada extiendo sobre mi mesa la prensa y cada semana sus suplementos, y luego cada mes me hago con dos o tres revistas especializadas, además de otras como por ejemplo Nueva Revista o La Ilustración liberal… (¡Qué gozada era siempre la añorada Chesterton!). Además de boletines diversos, actas de congresos que recibes, separatas, catálogos, etcétera. Todo muy bonito, ocurrente y sesudo. Con una bibliografía exquisita y de lo más completa. Y esas fotografías de nuestros más reverenciados escritores y sus bibliotecas. Y esa filología tan erudita y sumaria que nos distrae de los textos, sin más, y que acaba teniendo más de patología curricular que de ciencia del alma... Que no, que no puede ser tanta publicación accesoria, tanta semiótica y gramática redicha. Que nos pasa como en todo, que nos perdemos en el desenfreno liliputiense de la curiosidad, en lo insignificante y fisgón. Una buena edición, sí, pero a solas con la literatura, sin tanta glosa. Pero a veces no me resisto, y compro Leer o Revista de Libros o Qué leer o Turia o Revista de Occidente… O Ínsula, de la que fui suscriptor unos años -estaba recién casado-, y de la que conservo ejemplares de su primera época, bajo la estupenda dirección de José Luis Cano (poeta y escritor tan injustamente olvidado) y el sabio consejo de Vicente Aleixandre. Lo dicho: me gustan horrores esas revistas. Demasiado. En ellas puedes encontrar la pista de un autor del que no tenías ni idea, y que te sobrecoge, o una impresionante perspectiva de Dante, o la intimidad en gustos varios de tal o cual vate, o esas rencillas congénitas del mundillo... Sin embargo es imposible querer estar en misa y repicando. La vida es una, y si te apasiona la literatura hay que leer y releer pues eso: la literatura, los libros. O estás perdido. Quiero decir que te pierdes lo mejor del festín. Y además acabas indigesto.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

"El que tiene la oportunidad de elegir,tiene la obligación de elegir lo mejor".(Que me perdone el autor de la frase,que no lo recuerdo.)

Anónimo dijo...

Poco pero exquisito.Yo también me apunto,aunque,pensándolo bien,para alguien vulgar, corriente,del montón,tan simple y alejado de lo exquisito como yo,sea echar piedras sobre mi tejado,(¿quién va a querer hablar conmigo,por ejemplo, antes que leer cualquier cosa, ya sea un periódico del mes pasado,ya sea la publicidad de El Corte Inglés?).
(¿Y usted,tan selectivo con sus lecturas, qué hace leyendo lo primero que se pasa por mi cabeza o la del resto de los locos que escribimos en su blog?).

Anónimo dijo...

La verdad es que hay que seleccionar en las lecturas. Es un arte dar con los buenos libros, prescindir de novedades que no nos aportarán nada, y atreverse con lo que nunca pasará de moda. Ir sobre seguro vamos. Leer es una parte muy importante de nuestra formación, y exige por eso mismo responsabilidad, no perder el tiempo con literatura gaseosa. Acudir a los maestros.

Anónimo dijo...

Hay que elegir lo que se lee,no sólo porque nuestro tiempo sea limitado(que lo es),sino porque hay muchos malos libros y no menos libros malos.

Anónimo dijo...

"Retirado en la paz de estos desiertos
con pocos pero doctos libros juntos
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos..."

(Francisco de Quevedo)

Carmen Bellver dijo...

En mi época literaria tenía dos revistas fijas. El Urogallo y Quimera. En ellas seguí la evolución de la narrativa y poesía de los años ochenta.

Luego me pasó algo similar. Ya no podía abarcar todo lo que me interesaba. La vida me llevaba por otros caminos. ¡Pero cuánto disfruté y aún disfruto releyendo!.
"Qué leer" en comparación es mera publicidad.

Un saludo.