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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




jueves 11 de septiembre de 2008

¿Qué pasa con los libros escolares?


Eso digo, ¿qué pasa? Estoy comenzando a pensar muy mal. Es indignante. ¿Qué ocurre? Nada nuevo bajo el sol que ciertas personas piensen con los pies. Llevo años con éste trágala biblioilógico. ¿Seré yo un ser extraño entre tanto listo? Cada comienzo de curso se repite la escena y se acrecienta mi cabreo. Ya ni pregunto, ¿para qué? Es pasmosa esa gente que es capaz de endilgarte cientos de palabras… sin decir nada. Como estabas. Así te quedas. Bueno, no exactamente. Te quedas peor de lo que estabas. Sin un euro en la cuenta corriente y sin entender el argumentario. Pero lo de menos es si se puede o no se puede. Lo que me parece del todo inmoral es que de un año a otro se cambien los libros de texto al albur de misteriosos caprichos. ¿Qué sucede? ¿En qué se está no pensando? ¿Tan malos eran los textos de hace un año o dos (o tres o cuatro)? Ya sé, ya sé que las ciencias avanzan que es una barbaridad, pero no creo que sea razón suficiente para imponer la última edición del libro de Conocimiento del medio o de Lengua. O para cambiar de editorial. Lo que una familia se gasta en los libros del cole -no cuento el material escolar (a propósito, las pijaditas sobran)- es como para discurrir un poco más despacio. La sensibilidad se les supone. En teoría. El acabose es que luego algunos de esos libros o cuadernos ni se utilicen. Se acabó lo que se daba. Se acabó el pasarse los libros de hermano a hermano y de hermana a hermana, y amortizar de esta forma el sentido común y las circunstancias. ¿Quién gana con todo esto? Las editoriales, desde luego, con unas plusvalías del carajo; y por supuesto algunas aprovechadas librerías o negociantes al por mayor. Por el camino no sé si quedarán ciertas migajas… Lo que está claro es que las familias son las paganas del asunto. Otra vez. Por Dios, un poco de decoro y de sensatez. Reivindico la austeridad. Es mi obligación.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo de los libros de texto es una tomadura de pelo de las gordas,si los padres nos plantáramos esto se acababa,pero hay que organizarse y empezar por plantarle cara al colegio y a los profesores que también están incentivados-sobornados-comprado por las editoriales.
Los temarios no cambian,es vergonzoso comprobar que el libro de conocimiento de un hermano para otro no sirvió porque cambiaba la foto de un dinosaurios y una fecha en la pasta,y es rigurosamente cierto.Ya me dirán en qué pueden cambiar las matemáticas y el inglés.
Pero esto es un negocio y aquí no manda ni la educación ni el sentido común,aquí quien manda es el de siempre:el dinero que tiene comprados a los políticos,a los colegios,a los profesores,a todos.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo.
Soy una madre de dos hijos en edad escolar que cada septiembre ve como la economía familiar se tambalea. Libros, uniformes, material escolar,actividades... y da mucha rabia ver que no servirán muchos de los libros que mi hijo mayor utiliza (y cuestan un ojo de la cara)
Eso es lo que hay y sólo podemos quejarnos ¿no?

escalambrujos dijo...

Hola Guillermo, mi nombre es Emilio Mateo, soy de Fuentes Claras. Hace uno años descubrí un poema tuyo manuscrito en un libro en casa de mi tío (José María Mateo) sobre Fuentes Claras. Perdí la pista de aquel poema y el otro día comenté sobre él en mi blog (http://escalambrujos.blogia.com)a través de aquella pregunta alguien localizó tu blog y me lo dijo.

Solo decirte que me gustan varios de tus poemas así como algúna columna que he leido sobre nuestro pueblo escrita por ti.

Aquí tienes la entrada en la que hablo sobre el pueblo y comento lo de tu poema:

http://escalambrujos.blogia.com/2008/081501-fuentes-claras.php

Anónimo dijo...

Se pueden hacer cosas:
Puedes ir al colegio y poner una queja,puedes quejarte directamente al director y a cada uno de los profesores que hayan cambiado el texto,puedes poner otra queja en la Delegación de Educación,y escribir al Defensor del Pueblo.
Puedes organizar una reunión de padres,de la AMPA,buscar apoyos y hacer lo anterior todos juntos.
Puedes buscar los libros de algún alumno del curso anterior y comprarlos de 2ª mano y tú vender los tuyos, o,hacerlo a gran escala: organizar un mercadillo de trueque en el patio del colegio(esto suele hacerse al finalizar el curso,cuando ya han colgado en el tablón los libros para el próximo y antes de que tus hijos los quemen).
Puedes comprar los libros,fotocopiarlos y devolverlos a la librería.Esto es delito,pero más delito es la corta de bosques enteros,el engaño,el despilfarro y el derroche que ni de lejos justifica tantísimo gasto inútil,con tantos millones de personas muriéndose de hambre.Si por lo menos luego enseñaran algo...