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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


jueves 27 de noviembre de 2008

La mirada



El asunto de la mirada es crucial en mi vida
y por lo tanto en la marea de su escritura.
Una mirada que contempla lo visible de lo invisible
y lo invisible en lo visible cotidiano.
Pues quisiera hacerme con el portento que nos rodea
y con ese otro que se adentra con un requiebro en el alma.
Y me extasío en lo que miro, y me demoro
en lo que veo y palpo con palabras
que, aunque imperfectas, saben de lo que callo.

Las palabras son la mirada
con las que quiero contemplar el interior
de esa emoción que nos cautiva
al cerrar una puerta o al abrir una cortina.
La mirada me lleva a un continuo aprendizaje de vida
y a un cada vez más intenso enamoramiento.
Se fija en un punto que nunca resulta casual: ahí,
en el acero de mi llavero, donde se refleja el resol de la teología;
o en el pezón del limón que hay en la nevera,
que es símbolo del amor en su incendio amarillo.
O en esa fotografía azul donde nada la alegría de mis hijos.

Y desde esos puntos los ojos ven,
comienzan a descubrir posibilidades inauditas.
La mirada se vacía de las cosas
y se llena de una luz cada vez más íntima,
repujada de júbilo y espuma.
La mirada se desnuda de accesorios, se despoja…
Quiere el corazón de todo (y del todo)
y ya no se conforma con menos.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Esa luz en tu mirada...¡bendita sea!.

Anónimo dijo...

Extraordinario. Me encanta su manera de escribir, me hace pensar,como quien no quiere la cosa,fácil.

Anónimo dijo...

No sé quién dijo que la santidad consistía en hacer de forma extraordinaria las cosas ordinarias,pero algo me dice que lleva tiempo criando malvas,si no fuera por eso pensaría que lee este blog.

Anónimo dijo...

No me acostumbro,qué quiere que le diga,cada día me gusta más.

Anónimo dijo...

No dejamos de buscar la belleza,esa mirada suya que le hace estar en continuo aprendizaje no es otra cosa que su búsqueda.
Siempre buscamos,todos,porque nos falta.
Y antes de conocerla, sin saber cómo, la añoramos.

Anónimo dijo...

Atiborrado de filosofía,
por culpa del afán que me devora,
yo, que ya me sabía
dos gramos del vivir, nada sé ahora.

De tanto preguntar
el camino a los sabios que pasaban,
me quedé sin llegar,
mientras tantos imbéciles llegaban...


Amado Nervo

Anónimo dijo...

Soy asiduo lector de poesía. Desde una edad bastante temprana. Y más que la poesía fulgurante siempre he preferido la más sencilla, casi diría la imperfecta, esa que tiene aire de familia. Y su poesía -no lo dude nunca, usted es poeta- me recuerda un poco eso que le digo.

PEQUEÑA HERMANA dijo...

Con-vivo lo que expresa... Pero me sigue gustando infinitamente más su prosa. Gracias.

Anónimo dijo...

Sólo una cosa. Yo apenas había leído poesía. Pero usted me ha metido el gusanillo. Estoy leyendo ahora a Bécquer, las Rimas, en un libro que estaba por casa, y me he comprado un libro de poesía de Antonio Colinas pues veo que le alaba mucho. Me ha descubierto todo un mundo señor mío. Me gustaría que escribiera más poemas y dijera poetas para la gente que como yo estamos empezando a valorar la poesía. Una lectora.

Anónimo dijo...

Me acabo de suscribir a este blog, o como se diga. El poema es lo que me ha decidido. A mí y a mi marido. Se lo pasaré a mis hijos mayores. No deje de escribir ningún día. Hágalo por esta familia que ya le quiere.