Y vuelve muy despacio el rostro hacia la ventana. Las piernas cruzadas, sus manos acariciando la cortina... Es mi vida. A simple vista.
Bienvenidos
Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.
domingo 31 de agosto de 2008
A simple vista
Y vuelve muy despacio el rostro hacia la ventana. Las piernas cruzadas, sus manos acariciando la cortina... Es mi vida. A simple vista.
Publicado por
Guillermo Urbizu
6 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
sábado 30 de agosto de 2008
Pedro
Publicado por
Guillermo Urbizu
7 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
viernes 29 de agosto de 2008
No estamos solos
Publicado por
Guillermo Urbizu
9 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
jueves 28 de agosto de 2008
Algo más que un sueño

La luz vino al mundo y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. (Jn 3, 19)
Habían descubierto a Dios
Publicado por
Guillermo Urbizu
12 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Poesía
miércoles 27 de agosto de 2008
En el cine
Publicado por
Guillermo Urbizu
4 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
martes 26 de agosto de 2008
No se puede leer todo
Publicado por
Guillermo Urbizu
6 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Reflexiones, Sobre literatura
lunes 25 de agosto de 2008
Ya son ganas de aguar la fiesta
Publicado por
Guillermo Urbizu
3 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
domingo 24 de agosto de 2008
Los libros no son lo primero
Publicado por
Guillermo Urbizu
3 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
sábado 23 de agosto de 2008
Crimen y castigo (Raskólnikov reflexiona después de hablar con su hermana Dunia)
por la lluvia y el frío de la altura. Resbaladiza
y cortante, arisca e inclemente.
El hielo de la ira deja inertes las lágrimas
y la lengua ya no se mueve, sólida, en un atroz silencio…
Apenas puedes escribir estas palabras.
La soberbia atenaza el perdón y la misericordia,
y deja sin sentido al lenguaje.
¿De qué sirve la belleza y la piedad en un momento así,
cuando espantas a mordiscos la caricia
del viento y la sonrisa del cielo?
Hosco el gesto y solo… Solo.
Solo entre personas que aborreces
y acodado en el viejo hule del tiempo.
¡Maldito sea! Maldito sea este miedo, esta agonía
viscosa y sombría que te atormenta.
Levantas la vista para sujetarte a algo…
Pero todo son baratijas inútiles que te despeñan el alma
por la tristeza y el sufrimiento… Buscas el beso
de la mansedumbre
y la paz de saberte perdonado.
¡Qué pérdida de amor esta rabia, qué sinsentido,
cuán agrio es siempre el pecado!
Publicado por
Guillermo Urbizu
6 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Poesía
jueves 21 de agosto de 2008
Perseverancia

No vuelvo la vista atrás. Persigo
un rastro de luz que se me escapa.
Pero al mismo tiempo siento que ya es mío,
que está aquí: dentro...
Y sigo perseverando en mi vida, en su tribulación
y en sus largos silencios...
La luz, ese rastro naranja de polvo,
esos campos de tu alma en barbecho
y ese tono infinito del trigo.
Publicado por
Guillermo Urbizu
11 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Poesía
miércoles 20 de agosto de 2008
Sobre una carta.
CARTA A UNA MUJER DESESPERADA
Querida amiga:
Me emociona tu relato y siento una gran impotencia para decirte algo que de verdad te pueda servir. Pero soy muy tonto, ya lo ves. Por un momento he pensado que soy yo el que puede escribirte un mensaje con cierto sentido y consuelo. Pobre de mí. En todo caso será Dios quien te puede sugerir algo a través de mis pobres palabras. Y esto lo debes tener muy claro.
Mira, lo primero que tienes que hacer es ponerte a bien con Dios. Es decir, prepárate lo mejor que puedas un meditado examen de conciencia, y ve a un sacerdote de tu confianza. Él es Cristo. Ve y pide perdón. Arrodíllate y recibe su bendición. ¿Imaginas desde hace cuanto tiempo te estaba esperando? Dios hará de ti una mujer nueva. Tu vida ya no será la misma. Poco a poco irás enamorándote más de Jesús. Él no te abandonará, Él hará que tu sufrimiento se vaya convirtiendo en un gozo que ya no querrás cambiar por ninguna baratija de este mundo.
Frecuenta la Santa Misa todo lo que puedas, reza el Santo Rosario. Es decir: sé un alma de oración. ¿Quieres ser feliz? Lucha cada día por ser santa en tus deberes cotidianos. En el dolor, en la limpieza de la casa, en el aparente desamparo que estás viviendo. Todo te tiene que llevar a Jesús. Y Él se irá encargando de todos tus asuntos. Abandónate a Su Amor. Tú no vales nada, pero con Él lo podrás todo. ¿De acuerdo?
Una vez que tengas esta alegría profunda, afrontarás lo demás de otra forma. De entrada no pienses en el pasado, en lo que pudo ser, etc. Tal y como estás hoy piensa: “¿qué puedo hacer?”. Cuida de tus hijos el poquito tiempo que estés con ellos, intenta hablar con tu marido con paz. Que te vea renovada, guapa, distinta. Debes rezar mucho por su alma. Pasito a paso, con la esperanza divina. Sin pensar en ti. Piensa en él y en tus hijos, piensa en tu familia. Piensa que eres Jesús, que eres un crucifijo. Él aguantó salivazos, insultos, traiciones. Esta certeza te mantendrá firme. Será el Amor lo que te sostenga.
Pero procura que tu marido te escuche alguna vez. Dile que ya no eres la misma. Háblale de Dios, del milagro de vuestro matrimonio, que esconde una felicidad que está todavía por estrenar. Dile que a pesar de todo le necesitas y que él te necesita a ti. La alegría no la vais a encontrar en otras personas, en una ternura que es fantasía. Eso son sentimientos pasajeros -presididos por un egoísmo lacerante-, espejismos que a la menor contrariedad estallan en mil pedazos de tristeza.
Escucha: lo fácil es no dar el brazo a torcer, no ceder, seguir mintiéndonos constantemente. Es lo más cómodo. El demonio se encarga de hacernos ver que sus mentiras son la realidad mejor, lo único posible. Pero no es cierto. Lo sabio es pedir perdón, luchar, rectificar, sonreír... Todo ello con la gracia de Dios, poniendo nuestra débil voluntad en Su Voluntad eterna.
Siempre estamos a tiempo de rectificar. Todo lo que has sufrido y sufres -si lo ofreces al Señor con humildad- servirá de abono para que esa felicidad que buscas sea al fin posible, y crezca lozana y fuerte hasta el Cielo. Hazle ver a ese marido tuyo -que ahora te parece tan tosco y tan bruto y sin ninguna sensibilidad- que has encontrado un tesoro. Y que quieres compartirlo con él, porque nunca has amado a nadie como a él. Hazle ver que el amor de Dios es una maravilla que debe descubrir junto a ti y junto a vuestros hijos.
Haz lo imposible por hablar con él (antes díselo a su ángel, para que te ayude). En tus ojos llevarás el verdadero mensaje. Y esto que te digo no son sólo unas cuantas palabras bonitas escritas por alguien que apenas te conoce y que no ha sufrido como tú. No. Esto que te digo es la constatación de nuestra fe amiga mía. Es la única certeza que de verdad merece la pena. ¡Si aprendiéramos a confiar de verdad!
Esa mirada tuya hablará. Tarde o temprano tu marido verá, y su corazón sentirá el aliento de un amor que va más allá de cualquier frivolidad. Y vuestro hogar volverá a ser la prueba más palpable de la misericordia de Jesús. Pero -insisto- no pierdas nunca la paz y la esperanza. Eres una mujer enamorada de Dios y de su imperfecto marido (¿quién no es imperfecto?). Ningún obstáculo te detendrá. Y conseguirás salvar tu matrimonio. Porque has amado mucho.
Publicado por
Guillermo Urbizu
9 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Cartas
martes 19 de agosto de 2008
Esto de la escritura
Escribir es fácil. Lo difícil es perseverar en los sueños e ir dando forma al significado de la vida. Como en cualquier otro oficio siempre hay personas que encuentran antes los detalles y el ritmo del alma. Su mirada tiene un don, y eso cualquier lector atento lo sabe. ¿Genios? Pocos. Lo normal es el tipo que se machaca los dedos de ocho a dos, palabra a palabra. Sin acabar de tener claro lo que lleva entre manos. Y se pega sus buenos ratos sin ver nada, con la tinta en blanco o el teclado ensimismado.
Escribir es fácil. Sólo se requiere haber vivido y no perder de vista los libros. Sí, los libros. Sin ellos no hay nada que hacer. Porque también ellos son parte de la vida. Son ellos los que nos leen y dan las pautas de esa mirada que nos guía. Son donde se asienta el estilo y una buena parte del argumento. Donde se demora tantas y tantas veces nuestro silencio. Y aprendemos en ellos a tener paciencia, y perspectiva, y a escribir por nosotros mismos.
¿Escribir es fácil? La verdad es que ahora ya no estoy tan seguro. Pero tiene su cosa esto de tantear la belleza y las emociones.
Publicado por
Guillermo Urbizu
6 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Sobre literatura
lunes 18 de agosto de 2008
Ya es de día
Y cada día la pronuncio de nuevo
para no acostumbrarme a la vida.
Luz iluminada
de palabras
recién nacidas.
Amanece la mañana
en la claridad del poema,
y se encienden los colores
cuando me besas.
Publicado por
Guillermo Urbizu
4 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Poesía
domingo 17 de agosto de 2008
Asombros
Publicado por
Guillermo Urbizu
3 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
sábado 16 de agosto de 2008
Días de verano.
Días de sol, de piscina y piel morena. Días donde la mirada descansa en el temblor del agua. Días en los que pisas la arena de un tiempo más feliz y más azul. Días en los que los árboles te ayudan a creer mejor en Dios. Días en los que tumbado sobre la toalla lees con pausa el cielo. Días en los que ver una silla vacía te conmueve. Días en los que el corazón ama más mientras bucea. Días en que los ángeles pintan de verde el alma. Días en los que admiras con más detenimiento a los amigos. Días que están fuera del tiempo. Días en los que es muy importante las variadas formas de las nubes. Días en los que tomas de nuevo conciencia del milagro que es el amor de Ana: su presencia. Días en los que nunca te despides de nada. Días de verano que rezan en cada color que miras. Días sin prisa, que se demoran en el néctar del silencio. Días de hijos pidiendo lo imposible. Días en que encuentras en los libros páginas importantes de tu vida. Días en que lo extraordinario está en eso que no llama la atención de nadie. Días en los que la luz trenza a tu alrededor un horizonte. Días de familia. Días sin noche. Días de Dios. Aunque para muchos esto resulte inconcebible.
Publicado por
Guillermo Urbizu
7 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
viernes 15 de agosto de 2008
El día de la Virgen
Publicado por
Guillermo Urbizu
4 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
jueves 14 de agosto de 2008
El verdadero récord olímpico
"No María F., las olimpiadas no son lo más importante. Esta mañana -te lo cuento por si no has podido leer el periódico- he tenido miedo del hombre, empeñado en la guerra y en la destrucción. Muerte y dolor a espuertas. Añagazas políticas y manejos diabólicos. Y por medio las miradas de esas madres y de esos niños... Preludio todo ello de oscuridad y castigo".
"María F., tu enfermedad forma parte de la misericordia divina para la salvación del mundo, tan inconsciente, tan errático, tan voluble... ¿No lo ves? ¿No oyes o sientes su rumor? La sangre de Dios sigue derramándose en una hemorragia que dura milenios. Y tú formas parte de la cura, de la rehabilitación de muchos. Porque el récord olímpico que necesitamos de verdad es el de la conversión. La de cada uno".
"No me importa en absoluto escribir mejor o peor, o publicar unos cuantos libros seguramente innecesarios. Sólo quiero amar como aman los santos... Como esos niños y esas madres en medio de la guerra... Como tú, en la soledad de un hospital".
Publicado por
Guillermo Urbizu
8 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
miércoles 13 de agosto de 2008
De poesía.
La hermosura está en la fragilidad. La belleza está en el amor del poema que somos nosotros mismos mientras trabajamos, besamos o escuchamos a los demás. Somos el resquicio por el que se adentra una dimensión distinta de la que percibimos. Somos el deseo que alimenta nuestras vidas. Un deseo que a veces resucita en una bandada de palabras cuyo vuelo nos sobrecoge.
Publicado por
Guillermo Urbizu
5 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Sobre literatura
martes 12 de agosto de 2008
Información religiosa.
Publicado por
Guillermo Urbizu
2 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Reflexiones
lunes 11 de agosto de 2008
Ser feliz cuesta
Publicado por
Guillermo Urbizu
3 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
domingo 10 de agosto de 2008
Despedidas y reencuentros
Publicado por
Guillermo Urbizu
4 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
viernes 8 de agosto de 2008
Amanecer (Notas para un improbable poema de la luz)
Publicado por
Guillermo Urbizu
3 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Poesía
jueves 7 de agosto de 2008
Soledad.
Publicado por
Guillermo Urbizu
9 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
miércoles 6 de agosto de 2008
En la tarde
Publicado por
Guillermo Urbizu
3 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
martes 5 de agosto de 2008
La toalla, los sauces y los hijos.

P.D.: "Papá, una carrera". ¡Voy! A la de tres. Una, dos y... nos lanzamos a la velocidad de la luz y gano su alegría. Tíos, ¡que pasada! ¡como mola esto del verano con tus hijos!
Mirádme, y sin libros casi.
Publicado por
Guillermo Urbizu
2 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
De lectura.
Publicado por
Guillermo Urbizu
2 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Sobre literatura
lunes 4 de agosto de 2008
Los chopos de agosto
Publicado por
Guillermo Urbizu
7 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Poesía
domingo 3 de agosto de 2008
Obviedades
¿Más obviedades? El cariño de la familia. El amor de mi mujer y de mis hijos. ¿Dónde va a encontrar uno la felicidad sino es en ellos? Y te despiertas por la mañana y abrazas al unísono alma y cuerpo. Y haces el amor a semejante obviedad. Y escribes de ello porque no tienes otro argumento más convincente para explicar tu alegría. Las palabras se expanden por la cama, la cocina y los colegios. Y en esa entraña cotidiana te da por escribir poemas obvios, y celebrar los cumpleaños de su belleza. Y el trabajo bien hecho -incienso de Dios-, esos momentos obvios en donde descubres entre papeles obvios y un hartazgo más obvio todavía el sentido místico del esfuerzo. Y la maravilla de los buenos libros, donde vas subrayando las obviedades.
¿De qué voy a escribir? Díganme, ¿de qué? Pues de lo más obvio. De la vida, de Dios, de mi familia y amigos… Obviamente.
Publicado por
Guillermo Urbizu
4 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida, Reflexiones
sábado 2 de agosto de 2008
Libros, sándalo y jazmines
Publicado por
Guillermo Urbizu
3 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida
viernes 1 de agosto de 2008
Ha muerto Pedro Antonio Urbina, mi amigo
Pedro Antonio, no sé que decir, no sé que decirte, no sé que decirles a los demás de ti. Me he arropado ahora con tus libros y aun así tengo frío. Entra mi hijo Jaime y lo primero que me dice es “papá, ¿qué te pasa?”. Coño, Pedro Antonio, se me nota demasiado que te quiero. Se me nota la pena y el esfuerzo por enhebrar estas líneas. Amigo mío, ¿cómo quedamos a partir de ahora? Me dijiste hace un mes que me avisarías para ir a verte. ¿A dónde acudo? Dime. Pero ya no hace falta que vaya a Madrid ¿verdad?, ni que vayamos al cine. Nuestra conversación ya no será vía satélite, ni requerirá los servicios postales o cibernéticos. Bastará con cerrar los ojos y hablar contigo. De lo de siempre. Aunque a partir de esta tarde del día 31 de julio de 2008, jueves, hay elementos novísimos de los que me tienes que dar cuenta. Tú verás cómo. Sobre todo me interesa que me cuentes del rasgo que más te sorprenda del rostro de Cristo, y de su carácter. Así voy completando la biografía que le dedicaste.
Pedro Antonio, Pau, hermano. Hoy más que nunca necesito que me muestres algún detalle de la belleza, que me certifiques el sentido último de la poesía como avanzadilla del paraíso. E imagino tu alma ahora, traslúcida, sonriente; inundada de bienaventuranza, y sin dar abasto a todos los que te quieren. Gozo en tu gozo, pero peno más. Creo. Creo que sigues vivo para toda la eternidad, pero me dueles. Fíjate cuan pobre es mi fe que pienso que sería más nítida nuestra conversación si fuera por teléfono. Y me emociona pensar que me estás mirando mientras tecleo este montón de palabras a oscuras (decías en un cuento para niños que “la oscuridad no es nada, es que no hay luz”). Intercede por mí, poeta de la luz. Espabila, que lo necesito. Que Dios te bendiga. Y gracias por ser mi amigo. ¡Qué vivo estás bandido!
Publicado por
Guillermo Urbizu
9 comentarios, incluye el tuyo Etiquetas: Apuntes de vida, Reflexiones





























