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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




martes, 13 de enero de 2009

Carta a mi hermano



Querido Gonzalo:


Querido, sí, muy querido. Eres mi único hermano. Eres ese niño con el que sigo todavía jugando. En mi corazón no pasan las semanas, los meses y los años. Seguimos juntos, corriendo por el pasillo o luchando sobre aquella mullida alfombra de lana. Tú de pie y yo de rodillas. ¿Te acuerdas? Rodábamos por el suelo del salón, abrazados… “¿Te rindes?”. “¡Jamás!”. Y venga a dar vueltas sobre nosotros mismos, y a hacerte cosquillas hasta que pedías por favor clemencia. O hasta que yo me rendía y me hacías prisionero.

Todo esto, que parece tan lejano, para mí es un relámpago que se me aparece muchas veces, que se hace presente en cualquier instante e ilumina con una sonrisa mi horario. A gatas los dos por el tiempo y escudriñando por los armarios. Y escondiéndonos debajo de las camas o detrás de las puertas… Hasta que nos descubre mamá y nos riñe con un montón de caricias. Aún te veo en sus brazos, tan alto (fue entonces cuando más creciste). No sé si te lo he dicho nunca, pero a veces contaba los besos que mamá te daba mientras comías. Y por más que me empeño no encuentro en el resto de mi vida una felicidad igual. Os miraba, y ya está. Y lo bueno es que esa mirada no se acaba con los años, no se va.

Y todo esto que te escribo hoy, cuando dicen que cumples los 40, se muestra más diáfano. Los dos somos los mismos, y jugamos. Los dos nos abrazamos y queremos y escondemos de cuando en cuando, aunque ahora los hagamos en un bar o paseando muy despacio por la vida. ¿Recuerdas la primera vez que viste el mar? Pues yo creo que lo volvemos a ver cada día, y que su arquitectura de luz es la que tú dibujas en los planos o la que yo esbozo con palabras de arena. De ahí la alegría. Ella es la verdadera madurez. La que nos hace ser como somos en la perspectiva sobrenatural del tiempo.

Felicidades Gonzalo. Perdona si no sé decírtelo de otra manera. Siempre me voy por las ramas y me repito y devano la madeja del amor como puedo. Las emociones no son fáciles de expresar. Felicidades. Un abrazo muy especial de tu hermano.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Como si fuéramos inmortales

Todos sabemos que nada ni nadie habrá de
ahorrarnos el final
sin embargo hay que vivir como si fuéramos
inmortales
sabemos que los caballos y los perros tienen las
patas sobre la tierra
pero no es descartable que en una nochebuena se
lancen a volar
sabemos que en una esquina no rosada aguarda
el ultimátum de la envidia
pero en definitiva será el tiempo el que diga dónde
es dónde y quién es quién
sabemos que tras cada victoria el enemigo regresa
buscando más triunfos
y que volveremos a ser inexorablemente derrotados
vale decir que venceremos
sabemos que el odio viene lleno de imposturas
pero que las va a perder antes del diluvio o después
del carnaval
sabemos que el hambre está desnuda desde hace
siglos
pero también que los saciados responderán
por los hambrientos
sabemos que la melancolía es un resplandor
y sólo eso
pero a los melancólicos nadie les quita lo bailado
sabemos que los bondadosos instalan cerrojos
de seguridad
pero la bondad suele escaparse por los tejados
sabemos que los decididores deciden como locos
o miserables
y que mañana o pasado alguien decidirá que no
decidan
sintetizando/ todos sabemos que nada ni nadie
habrá de ahorrarnos el final
pero así y todo hay que vivir como si fuéramos
inmortales.

Mario Benedetti

Anónimo dijo...

Me ha hecho recordar mi propia infancia, con mis hermanos.

Anónimo dijo...

EL MAR

El mar. El joven mar. El mar de Ulises
Y el de aquel otro Ulises que la gente
Del Islam apodó famosamente
Es-Sindibad del Mar. El mar de grises

Olas de Erico el Rojo, alto en su proa.
Y el de aquel caballero que escribía
A la vez la epopeya y la elegía
De su patria, en la ciénaga de Goa.

El mar de Trafalgar. El que Inglaterra
Cantó a lo largo de su larga historia,
El arduo mar que ensangrentó de gloria

En el diario ejercicio de la guerra.
El incesante mar que en la serena
Mañana surca la infinita arena.

J.L.Borges

Anónimo dijo...

Confidencial

Fueron jóvenes los viejos
pero la vida se ha ido
desgranando en el espejo

y serán viejos los jóvenes
pero no lo divulguemos
que hasta las paredes oyen.

Mario Benedetti

Anónimo dijo...

Felicidades a tu hermano Guillermo, que tenga un día estupendo y que pueda seguir disfrutando de tu escritura y tus recuerdos. Es bueno tener hermanos ¿Verdad? Te unen a la vida, a tu propia historia. ¡Qué cosa es la familia! Deberíamos escribir todos los días un poco acerca de ella para que fuéramos capaces de verla en toda su grandeza y defenderla viviéndola cada día, protegiéndola en cada momento de lo cotidiano, en el disfrute y en la alegría y cómo no, en la dificultad -que también las tiene-. Creo que hoy más que nunca debemos reivindicar esta familia entrañable, que siempre acoge, que espera, que calma, que escucha... enseñar a nuestros hijos que ese lugar en el que se levantan cada día, al que vuelven del colegio, en el que juegan y estudian está hecho de historia de humanidad que no ha encontrado modelo mejor para nacer, para crecer, para madurar, para enfermar y hasta para morir. Si pensamos, vemos que el Estado del bienestar ha demostrado que no hay institución como la familia para la persona, todo lo que ha creado en instituciones son malos remedios para su carencia.
Educar en familia y para la familia eso sí que es educar para la ciudadanía.

Anónimo dijo...

Cuando éramos niños

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en los cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

Mario Benedetti

Anónimo dijo...

EL MAR

Tan arduamente el mar,
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.

Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso...

Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado ser cayendo
como un llanto, sin fin,
pesadamente,
tenazmente muriendo...

Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio.

Idea Vilariño

Anónimo dijo...

Si no es el mar, sí es su imagen,
su estampa, vuelta, en el cielo.
Si no es el mar, sí es su voz
delgada,
a través del ancho mundo,
en altavoz, por los aires.
Si no es el mar, sí es su nombre
es un idioma sin labios,
sin pueblo,
sin más palabra que ésta:
mar.
Si no es el mar, sí es su idea
de fuego, insondable, limpia;
y yo,
ardiendo, ahogándome en ella.

Pedro Salinas

Anónimo dijo...

El horizonte es tu cuerpo,
el horizonte es mi alma.
Llego a tu fin: más arena.
Llegas a mi fin: más agua.

Juan Ramón Jiménez

Anónimo dijo...

En ti estás todo, mar, y sin embargo,
¡qué sin ti estás, qué solo,
qué lejos, siempre, de ti mismo!
Abierto en mil heridas, cada instante,
cual mi frente,
tus olas van, como mis pensamientos,
y vienen, van y vienen,
besándose, apartándose,
en un eterno conocerse,
mar, y desconocerse.
Eres tú, y no lo sabes,
tu corazón te late y no lo siente...
¡Qué plenitud de soledad, mar sólo!

Juan Ramón Jiménez

Anónimo dijo...

El mar:
Antes que el sueño (o el terror) tejiera
Mitologías y cosmogonías,
Antes que el tiempo se acuñara en días,
El mar, el siempre mar, ya estaba y era.
¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento
Y antiguo ser que roe los pilares
De la tierra y es uno y muchos mares
Y abismo y resplandor y azar y viento?
Quien lo mira lo ve por vez primera,

Siempre. Con el asombro que las cosas
Elementales dejan, las hermosas
Tardes, la luna, el fuego de una hoguera.
¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día
Ulterior que sucede a la agonía.

Borges

Anónimo dijo...

Felicidades Gonzalo,tienes nombre de capitán.
Felicidades por el cumpleaños y por tu hermano.

Alexandre dijo...

MAR PORTUGUÊS

Ó mar salgado, quanto do teu sal
São lágrimas de Portugal!
Por te cruzarmos, quantas mães choraram,
Quantos filhos em vão rezaram!
Quantas noivas ficaram por casar
Para que fosses nosso, ó mar!

Valeu a pena? Tudo vale a pena
Se a alma não é pequena.
Quem quer passar além do Bojador
Tem que passar além da dor.
Deus ao mar o perigo e o abismo deu,
Mas nele é que espelhou o céu.


Fernando Pessoa