sobre las nubes. El equilibrio
de mi voluntad que tropieza
mil veces en la misma umbría,
y se desliza por la pendiente de la tibia
sintaxis de la melancolía. Ese deseo
innato de sumergirme en la penumbra
fugaz de unas pocas palabras disfrazadas
de tinta e imágenes imprecisas.
Ningún idioma resiste al temor de Dios,
ninguno puede expresar del todo la pena
del amor cuando naufraga y nada
desesperadamente hacia la orilla.
A su alrededor sólo flota el estallido
de la luz, el temblor
pródigo del alma.





11 comentarios:
" Ningún idioma resiste al temor de Dios," ??
Aprendamos a amar a Dios, en vez de temerle.
Amemos a Dios por encima de todas las cosas.
Demasiadas veces he oido la frase:
Temor de Dios.
No me convence, cuanto mas la oigo mas le amo.
Que Dios les bendiga.
Joaquin Esparza.
Cuando me paro a contemplar mi estado,
y a ver los pasos por donde he venido,
me espanto de que un hombre tan perdido
a conocer su error haya llegado.
Cuando miro los años que he pasado,
la divina razón puesta en olvido,
conozco que piedad del cielo ha sido
no haberme en tanto mal precipitado.
Entré por laberinto tan extraño,
fiando al débil hilo de la vida
el tarde conocido desengaño;
mas de tu luz mi escuridad vencida,
el monstro muerto de mi ciego engaño,
vuelve a la patria, la razón perdida.
Lope de Vega
Pastor que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño,
Tú que hiciste cayado de ese leño,
en que tiendes los brazos poderosos,
vuelve los ojos a mi fe piadosos,
pues te confieso por mi amor y dueño,
y la palabra de seguirte empeño,
tus dulces silbos y tus pies hermosos.
Oye, pastor, pues por amores mueres,
no te espante el rigor de mis pecados,
pues tan amigo de rendidos eres.
Espera, pues, y escucha mis cuidados,
pero ¿cómo te digo que me esperes,
si estás para esperar los pies clavados?
Lope de Vega
Yo me muero de amor, que no sabía,
aunque diestro en amar cosas del suelo,
que no pensaba yo que amor del cielo
con tal rigor las almas encendía.
Si llama la moral filosofía
deseo de hermosura a amor, recelo
que con mayores ansias me desvelo
cuanto es más alta la belleza mía.
Amé en la tierra vil, ¡qué necio amante!
¡Oh luz del alma, habiendo de buscaros,
qué tiempo que perdí como ignorante!
Mas yo os prometo agora de pagaros
con mil siglos de amor cualquiera instante
que por amarme a mí dejé de amaros.
Lope de Vega
¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno escuras?
¡Oh. cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!
¡Cuántas veces el ángel me decía:
"Alma, asómate agora a la ventana;
verás con cuánto amor llamar porfía!"
¡Y cuántas, Hermosura Soberana,
"Mañana le abriremos", respondía,
para lo mismo responder mañana!
Y ¿qué es eso del Infierno?
me dirás.
Es el revés de lo eterno,
nada más.
Que yacer en el olvido
del Señor
es el infierno temido
del Amor.
Unamuno
Querría, Dios, querer lo que no quiero;
fundirme en Ti, perdiendo mi persona,
este terrible yo por el que muero
y que mi mundo en derredor encona.
Si tu mano derecha me abandona,
¿qué será de mi suerte? Prisionero
quedaré de mí mismo; no perdona
la nada al hombre, su hijo, y nada espero.
"¡Se haga tu voluntad, Padre!"-repito-
al levantar y al acostarse el día,
buscando conformarme a tu mandato,
pero dentro de mí resuena el grito
del eterno Luzbel, del que quería
ser, ser de veras, ¡fiero desacato!
Unamuno
Me gustan las imágenes que utiliza para explicar esta lucha y las constantes caídas.Me reconozco en sus poesías.Y no me gusta nada la poesía.
Cuando leo sus poesías siempre pienso:Poesía para torpes.
No se ofenda,es un cumplido,si yo le contara los premios nobel que me aburren...
Además no soy yo solo quien le lee,de eso puede estar seguro,pero los inteligentes se toman muy a pecho eso de permanecer callados y no se les siente.Allá ellos.
Hombre es amor. Hombre es un haz, un centro
donde se anuda el mundo. Si Hombre falla
otra vez el vacío y la batalla
del primer caos y el Dios que grita «¡Entro!»
Hombre es amor, y Dios habita dentro
de ese pecho y profundo, en él se acalla;
con esos ojos fisga, tras la valla,
su creación, atónitos de encuentro.
Amor-Hombre, total rijo sistema
yo (mi Universo). ¡Oh Dios, no me aniquiles
tú, flor inmensa que en mi insomnio creces!
Yo soy tu centro para ti, tu tema
de hondo rumiar, tu estancia y tus pensiles.
Si me deshago, tú desapareces.
Dámaso Alonso
A Dios hay que buscarle
en el verso de la vida,
en la vida sigilosa
y en los latidos del alma.
Dios se halla en la pureza
del cielo y en el culto
a la verdad más nívea,
y en la luz más etérea
del eterno y cautivo verso.
Porque...
por amor, Dios creó al mundo,
y del mundo es su Señor,
manantial de orden moral,
río de alegría y mar de gozos.
A Él se llega
con las manos inocentes
y el corazón limpio,
con los labios abiertos
al lenguaje de la autenticidad,
con el abecedario de la entrega
a los últimos
y con los bolsillos vacíos.
Sólo Dios nos ama
con un amor alto y vivo,
comprensivo y paciente,
como un Padre amoroso,
que no tiene otro compás,
que la compasión y la piedad.
La mano de Dios,
es una mano que perdona,
y una voz que es camino,
y un camino que es esperanza.
Sólo hay que seguirle y abrazarle.
V.Corcoba Herrero
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