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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.
jueves 2 de julio de 2009
Dos libros para empezar
Me reclaman libros interesantes para el verano, para esas mañanas de piscina o de playa, o para esas tardes de terraza, o en la umbría de los pinares. Libros… Libros por los que asome el horizonte, por los que la mirada vaya descubriendo nuevas perspectivas y enfoques de la vida. Libros que nos abran el apetito de mucho más. Libros que nos quiten de encima la modorra donde anida la apatía insustancial, el conformismo de lo material o la inapetencia espiritual. Libros con miga, inconformistas e inteligibles. Libros como El misterio de la felicidad, de Miguel D’Ors (Renacimiento), antología que puede presentarnos la posibilidad y el suspense de la poesía. Para quien guste del misterio (de la vida) y de las palabras bien dichas nada como estas páginas. Por ellas discurre lo que a usted y a mí nos sucede un día sí y otro también. Acontecimientos en apariencia banales, tras los que se esconde la sorpresa que es siempre la ternura y la emoción del alma. “(…) y acabarás por ver que este poema / a la chita callando, / salvadas las distancias, por supuesto, / y todo lo que digas, / también habla de amor”. O libros de título tan injusto como la novela La hija del ministro, de Miguel Aranguren (La Esfera). Digo injusto porque es un título soso, ramplón y equivocado para una historia tan fascinante y de tantos matices como es esta novela. Flaco favor. Pero dicho esto, queda lo mejor, que es el libro en sí mismo. La familia Bossana, el amor, la amistad, el día a día, sobre un fondo político-social de ilusión y progresiva decadencia, de represión y dolor, de traición y muerte. Madrid años 20, la II República y la Guerra Civil, donde toda la realidad conocida de pronto se pone patas arriba. Es el desquiciamiento completo, el drama y las posibles respuestas de cada uno, con más o menos coherencia, con más o menos sensatez ante una realidad desbocada. Destaca la naturalidad y eficacia narrativa de los diálogos y el elaborado perfil de los personajes en ese entorno de degeneración política. La identidad moral, el heroísmo, la debilidad, las dudas… El autor enfoca directamente a la entraña de los sentimientos, pero sin sentimentalismos rudimentarios y con un marcado optimismo trascendente. Se adentra en las personas, en el sufrimiento, en la humanidad; en la intrahistoria como acontecimiento central de la historia; en el amor como única verdad y redención para el hombre. Miguel Aranguren no enjuicia, narra con fruición y brillantez el alma de las cosas. Y llegado al final, cautivado todavía, el lector se resiste a cerrar el libro del todo... Como en la vida.
Publicado por
Guillermo Urbizu
Etiquetas: Reseñas de libros
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12 comentarios:
recomiende otros cuantos que esos no se consiguen en amÉrica ni en amazon
Gracias.
Totalmente de acuerdo en lo del libro de Miguel Aranguren, ya lo advertía yo cuando lo recomendaba, que no se hicieran caso ni del título ni de la portada, que parece una novela de Danielle Steel y nada más lejos de la realidad.
Si quieren saber más lean esta entrevista:
http://www.es.catholic.net/escritoresactuales/853/3072/articulo.php?id=41687
La portada de ese libro parece de los Adams.
¡Cuánto me alegra que hagas referencia de nuevo a la poesís de Miguel D'Ors! Es uno de lo spocos poetas con voz propia, verdaderamente original y con una fuerza emotiva fuera de lo común.
No sabía nada de este libro. Voy a ir a hacerme con él ya mismo. Es más, compraré dos ejemplares, uno para mí y otro para mi madre, que es una forofa de este poeta.
Ëste sí que es un poeta que te ayuda, que con unos pocos versos da un vuelco a tu vida o te limpia la mirada de impertinencias. Me ha gustado lo que dices de él. Y gracias por la información.
Luis Javier Martínez
No he leído nada de ninguno de los dos. Así de entrada me apetece más la novela, que si es positiva mucho mejor. Respecto a la poesía me conformo con la que se escribe en este blog. Tengo de sobra. Reconozco que me cuesta leerla.
Eternidad, belleza
sola, ¡si yo pudiese,
en tu corazón único, cantarte
igual que tú me cantas en el mío
las tardes claras de alegría en paz!
¡Si en tus éstasis últimos,
tú me sintieras dentro
embriagándote toda,
como me embriagas todo tú!
¡Si yo fuese, inefable,
como tú en mi instantánea primavera,
olor, frescura, música, revuelo
en la infinita primavera pura
de tu interior totalidad sin fin!
J R J
Ya tengo junto a mí la antología de D'Ors. Menudo descubrimiento este poeta. No lo había leído nunca. También es verdad que mis lecturas poéticas son limitadas.
Paco.
La novela LA HIJA DEL MINISTRO de Aranguren deberíais leerla todos. Es una novela alucinante. Salí de su lectura trsite. Más que nada porque se había terminado.
Acabo de terminar de leer la novela de Miguel Aranguren que compré siguiendo su consejo. Fantástica, entretenidísima, llena de una emoción que te hace hasta llorar. Lo pasas mal, pero también muy bien porque te das cuenta de la fuerza poderosísima del amor y de la fe. Se lee sin darse uno cuenta. Si lee esto el autor decirle que le felicito de corazón y que no tarde con la próxima, que podría ser una continuación de La hija del ministro. (A mí tampoco me agrada mucho el título).
Carlos Soler
Me quedo con D'Ors.
Una pasada los poemas de Miguel D'Ors. Lo tenía oído, pero no leído. Mebuda experiencia tan gratificante. Y te lo debo a ti, Urbizu. Queda pendiente una copa. Ya te avisaré.
Iñigo.
Ya tengo los dos libros. Para que me vean con ellos en la playa y me pregunten. Y yo disfrutaré leyendo y diciendo a los de la toalla de al lado que se los lean.
Al poeta lo conozco de haberlo leído en internet, y es un fuera de serie, y al Miguel prosista de leerle en Alba.
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