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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


viernes 21 de agosto de 2009

Vas y vienes, vamos; y vemos…





Vas y vienes, vamos; y vemos las estrellas y escuchamos el caudal del río. Noche de los tiempos, noche de las batallas épicas que leo en los libros, noche de mis antepasados, noche artúrica, noche de las hadas y los gnomos, noche de paz del año 0, noche de amores imprevistos, noches de Schahrazada, noche más allá de la noche, noche de luna llena en los ojos de un haiku, noche de Noé a bordo del arca, noche de selva virgen camino de Maracaibo, noche perpetua de Homero y de otros ciegos que han dado luz a los hombres, noche camino de Egipto, noche en el bosque de Sherwood, noche mística, noche en la soledad de la agonía, noche prisionera del día, la primera noche del mundo, noche de noches, noche absuelta del pecado y de la tristeza, noche del siglo XX, noche en el monasterio cisterciense de Getsemaní, noche de Unamuno paseando por Salamanca, noche sin Dios, noche herida por la aurora boreal, noche de la ignorancia, noche perpetua de los políticos, noches de las tormentas del Cabo de Hornos, noches de bodas, noches de Marco Polo en el palacio del emperador de la China, noches enteras cabalgando por las praderas de mis sueños, noches de la poeta Jane Kenyon desvelada por el misterio de la muerte, noches de fuegos artificiales, noches de olas fosforescentes en la playa de la memoria, noches de los veranos… Vas y vienes, vamos; y vemos las estrellas y escuchamos las voces de los niños que juegan al fútbol en la calle.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Genial, genial!!

Anónimo dijo...

Vas y vienes, vamos;
y vemos las estrellas y escuchamos
el caudal del río.

Noche de los tiempos, noche
de las batallas épicas
que leo en los libros, noche
de mis antepasados,
noche artúrica,
noche de las hadas y los gnomos,
noches de Schahrazada,
noches de las tormentas del Cabo de Hornos,
noche en el bosque de Sherwood,
noches enteras
cabalgando por las praderas
de mis sueños,

Noche de Paz del año 0, noche de luz,
noche absuelta del pecado y de la tristeza,
noche herida por la aurora boreal,
noche mística,
noche en la soledad de la agonía,
noche prisionera del día,

noche de luna llena en los ojos de un haiku,
noche de selva virgen camino de Maracaibo,
noche de amores imprevistos,
noche de bodas,
noche camino de Egipto,
noche en el monasterio cisterciense de Getsemaní,

noches de la poeta Jane Kenyon desvelada por el misterio
de la muerte,
noches de Noé a bordo del arca,
noches de Unamuno paseando por Salamanca,
noches de Marco Polo en el palacio del emperador de China,
noche perpetua de Homero y de otros ciegos que han dado luz
a los hombres,

noche más allá de la noche,
noche sin Dios (noche oscura)
noche de la ignorancia,
noche perpetua de los políticos,
noche del siglo XX, o del XXI,o del I
la primera noche del mundo, noche de noches,
noches de fuegos artificiales,
noches de olas fosforescentes en la playa de la memoria,
noches de los veranos…

Vas y vienes, vamos;
y vemos las estrellas y escuchamos
las voces de los niños que juegan al fútbol en la calle.

Anónimo dijo...

Las estrellas, eso, sin perderlas de vista.

Anónimo dijo...

cuántos poemas
llevan tus ojos como guía,
cuántas noches de palabras,
de idas y venidas, contravías,
cuántas caricias llevo en mi pecho,
en mi frente, en mi piel

cuántos poemas
llevan mis ojos como guía,
cuántas noches de palabras,
de idas y venidas, contravías,
cuántas caricias llevo en mi pecho,
en mi frente y en mi piel,
cuántas deudas tengo con la vida
que te trajo hacia mí,
como una coincidencia...

cuantos poemas hay...
cuantos poemas hay...
cuantos poemas hay...
cuantos poemas hay...

cuántas deudas tengo con la vida
que te trajo hacia mí,
como una coincidencia,
una cadena de encuentros
y despedidas,
cuántas verdades hemos ido tejiendo
desnudando pasados y mentiras,
cuántos momentos de luz, de calor,
de magia compartida,
cuántas caricias llevo en mi pecho,
en mi frente, en mi piel,
cuántos corazones
hemos dibujado en el aire,
cuántos te quieros
hemos dejado en silencio...

cuantos poemas...
cuantos poemas...
cuantos poemas...

cuántos poemas llevan mis ojos,
cuántos noches de palabras,
cuántos te quieros hemos dejado en silencio,
cuántos momentos de luz y calor,
de magia compartida sin temor,
cuántos corazones hemos dibujado en el aire,
cuántas deudas tengo con la vida
que te trajo hacia mí como una coincidencia
una cadena de encuentros y despedidas

ahora,
nada de esto importa,
hoy, de nuevo descubro, de nuevo siento,
que el infinito anda muy cerca
cuando en mis brazos te sostengo,
cuando te acaricio el pelo,
y en silencio,
te deseo...

Hugo Cuevas Mohr

Anónimo dijo...

Llegó con tres heridas
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor

Anónimo dijo...

Ven, oye, yo te evoco.
Extraño amado de mi musa extraña,
ven, tú, el que meces los enigmas hondos
en el vibrar de las pupilas cálidas.
El que ahondas los cauces de amatista
de las ojeras cárdenas...
Ven, oye, yo te evoco,
extraño amado de mi musa extraña!


Ven, tú, el que imprime un solemne ritmo
al parpadeo de la tumba helada!
el que dictas los lúgubres acentos
del decir hondo de las sombras trágicas.
Ven, tú, el poeta abrumador, que pulsas
la lira del silencio: la más rara!
La de las largas vibraciones mudas,
la que se acorda al diapasón del alma!
Ven, oye, yo te evoco,
extraño amado de mi musa extraña!


Ven acércate a mí, que en mis pupilas
se hunden las tuyas en tenaz mirada,
vislumbre en ellas el sublime enigma
del "más allá", que espanta...
Ven... acércate más... clava en mis labios
tus fríos labios de ámbar,
guste yo en ellos el sabor ignoto,
de la esencia enervante de tu alma!


Ven, oye, yo te evoco,
extraño amado de mi musa extraña!

Anónimo dijo...

Salió desnuda el alma
a quemarse en la hoguera.
¡Qué claras dan la sombra
las estrellas!
Se enredaba la noche
azul, entre las piernas.
Ocultas en los chopos
bailaban las doncellas.
¡Qué anunciación, qué víspera
de deshojar las nieblas
de dos en dos. Las brisas
de tres en tres!
Estrellas,
¡Qué claras dan la sombra
las estrellas!

J H

Anónimo dijo...

Noche
Clamo a tu vientre lívido de viento,
al corazón estrecho de tus gallos,
a sus látigos rojos, a los rayos
que acribillan tu hueco firmamento.

Busco la arista del desdoblamiento,
hurtarme fruto a mis normales tallos,
libertarme en tus ácidos caballos
y un ungir tus torres de mi advenimiento.

Si llegaras conmigo a la ondulada
alta loma del ser, donde se muta
la sangre viva en el símbolo de hielo...

Mas quién podrá parar la madrugada
alzando ya la concha de su ruta
sus rapaces de luz sobre tu vuelo.

Anónimo dijo...

En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
A escuras y segura
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a escuras y en celada ,
estando ya mi casa sosegada.
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía .
¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que el alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!
En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.
Quedeme y olvideme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo, y dejeme ,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

Anónimo dijo...

Yo a este articulo mejor lo titularia
las mil y una noches.

HH