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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


martes 8 de septiembre de 2009

Amor cotidiano


Me acerco a ti por pura necesidad, un roce me basta, sólo eso, así, sí... Ni te has dado cuenta. ¿Ves que fácil? Me acerco a ti en el ascensor, en la calle o en la noche. Te observo detenidamente, y en medio de una conversación sin importancia acaricio tu cuello o extiendo mi mano por tu pelo. O rodeo con mi brazo tu presencia. No estoy en las palabras -por eso me dices en ocasiones que no te escucho-, estoy explorando tu cuerpo y el alma donde vivo: tu alma, nerviosa y casi siempre con prisa de hacer gestiones, cosas. Te sigo expectante, persigo tu gracia en un barullo de gente, de palomas, de coches... Vamos por aquí, dices, que llegamos antes. ¿Qué harás dentro de una hora? No sé, pero quiero estar allí: contemplarte. Gozar, ser testigo de todo lo que eres y presumir de tu entrega. Y llenarme así de ti, vida, ofrenda. Ser tú y seguir el curso de tus manos y la curiosidad de tu mirada y la prolongación de ti en mi experiencia. Y mirarte -mirarnos- en el reflejo de los escaparates, mientras indagas en el diseño de la ropa y en los precios. En un vitrina veo la efusión de tus ojos. ¿Te gusta?, me preguntas. Y yo, inepto, sólo sé que te quiero y que esa camisola cuando te vista será la más perfecta y sus colores además -¿te has dado cuenta?- van a juego con el cielo y los parques y la iridiscencia de esta luz de septiembre. Cómprala por favor y vamos fuera. Y compra también ese fular color fuego. Vamos, corre, vamos. Dame la mano. Y mi vida.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde que se preguntaba si habíamos nacido para comprar , no ha hecho otra cosa que ir de compras o animarnos a hacerlo. La respuesta debe ser que sí hemos nacido para comprar.

Anónimo dijo...

Nada que ver con tanto alboroto,
tengo el bolsillo roto
y el estómago vacío
y es tanto el tramposo hastío
que gobierna mi reposo
que ya parezco un oso
hibernando en la nevera.

¡Y querías que me fuera!
Pero la casa es mía,
y mía es la poesía
que declamas vulgarmente,
por eso me lavo la frente
con la mano del pecado
y con lo que me has dado
me lavo calladamente
la cola de blonda paja
que se quema contingente.

Atajo que no se ataja
es regreso a la memoria,
es retomar de una noria
el agua contaminada
por bacteria enfadada
de muy malas intenciones.
Observo tus pretensiones
de adueñarte de mi vida
mujer; si serás bandida,
que mi corazón has atado
a tu culo desbordado,
a tu enagua primorosa,
a todo el olor de la rosa
que usas como arma de fuego,
cada vez que das un ruego
como si fuera una orden
al peor fractal desorden
de mi calma cotidiana,
como soldada alemana.

¿Me dejas dormir otro rato?
-ah maldito esposo ingrato,
hay que sacar la basura…

¡Si va!,
ya te saco caradura…

F Santorelli

Anónimo dijo...

Tus manos son mi caricia

Mis acordes cotidianos

Te quiero porque tus manos

Trabajan por la justicia

Si te quiero es porque sos

Mi amor mi cómplice y todo

Y en la calle codo a codo

Somos mucho más que dos


Tus ojos son mi conjuro

Contra la mala jornada

Te quiero por tu mirada

Que mira y siembra futuro


Tu boca que es tuya y mía

Tu boca no se equivoca

Te quiero porque tu boca

Sabe gritar rebeldía

Si te quiero es porque sos

Mi amor mi cómplice y todo

Y en la calle codo a codo

Somos mucho más que dos


Y por tu rostro sincero

Y tu paso vagabundo

Y tu llanto por el mundo

Porque sos pueblo te quiero


Y porque amor no es aureola

Ni cándida moraleja

Y porque somos pareja

Que sabe que no está sola

Te quiero en mi paraíso

E decir que en mis país

La gente viva feliz

Aunque no tenga permiso


M B

Una mujer dijo...

Eres el que mejor escribes y en tu pensamento el que mejor amas, ojalá sea cierto todo lo que dices.
Felicidades a tu esposa.

Anónimo dijo...

La verdad es que comprar relaja.

Anónimo dijo...

Más o menos y salvando las distancias yo me he visto en esas con mi mujer.
Paco S.

Anónimo dijo...

"por pura necesidad".
El amor interesado no es amor.

Anónimo dijo...

Te amé de tantas maneras y de tantas formas...
de vida en vida, de época en época, siempre...
Mi corazón hechizado hizo una y otra vez
un collar de canciones que tomaste como un regalo
y usaste alrededor de tu cuello, a tu modo y de tantas formas...
de vida en vida, de época en época...
Siempre...

Donde quiera que escucho las viejas historias de amor,
su antiguo dolor y ese viejo cuento de estar juntos o separados,
me detengo y una y otra vez miro en el pasado
y al final de todo emerges tú,
revestida con la luz de una estrella polar
traspasando la oscuridad del tiempo, y de este modo
te conviertes en una imagen que recordaré por siempre.

Tú y yo flotamos aquí, en la corriente que fluye
de un corazón lleno de amor de uno por el otro.
Jugamos al amor al lado de millones de amantes,
hemos compartido la tímida dulzura del primer encuentro,
las mismas lágrimas de angustia en cada despedida.
El viejo amor...el que se renueva una y otra vez,
Siempre...

Hoy este amor está a tus pies, encontró su morada en ti.
Ese amor, el amor cotidiano de todos los hombres,
el amor del pasado, el amor de siempre...
el regocijo universal, la pena universal, la vida misma,
la memoria de todos los amores,
las canciones de todos los poetas del pasado y de siempre
se funden en este Amor que es el nuestro.

Rabindranath Tagore

 
     

Anónimo dijo...

Dulcemente se troca

en luz una mirada;

las manos se entrecruzan

nerviosas en la falda.

Atraviesa, paloma,

el alma estremecida

y se abre en azul

la voz, el rostro

de "un otro" que nos mira .

Centellea el ocaso

y el día se oscurece.

Los milagros ... ocurren.

Aterriza el amor como aladelta

y todo se enternece, arrulla

y grita.

Anónimo dijo...

Soy Javi. Tú ni caso, sigue escribiendo como hasta ahora, que lo haces de puta madre, aunque no te lo acabes de creer.

Guerrera de la LUZ dijo...

Madre mía, qué cosa tan bella... Me he quedado boquiabierta.

Esto es una auténtica b e l l e z a

Anónimo dijo...

Lo reconozco: tengo que mejorar mucho en mi amor cotidiano. A veces creo que me domina el desánimo.
Le doy mi más completa enhorabuena por el blog. Es muy bueno.
María.

Anónimo dijo...

La felicidad es esto. Amar, leerle...

Anónimo dijo...

De todos sus artículos más recientes este es el que más me gusta. Para gustos...