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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


jueves 24 de septiembre de 2009

Confidencias



Las ambulancias merodean alrededor de mi alma. Algún día llegará la mía, lo sé, lo sé. Alguno de estos días de principios de otoño llegará la mía, la definitiva, la que me recoja en plena acera y me acerque del todo a Ti, Dios mío, que me esperas. Y yo no quiero, la verdad. No todavía. No deseo irme de aquí y de los míos (que son Tuyos, ya lo sé) justo ahora, que es cuando da gusto estar en su compañía y disfruto más con ellos de Tu gracia. Mis confidencias te las sabes mejor que yo, ¿qué Te voy a decir?; conoces a la perfección esa felicidad que me estremece cuando me abrazan mis hijos o rezo el cuerpo de Ana con toda mi alma de hombre. O cuando me quedo a solas con el lavavajillas y Te amo así de sencillo. Ya nos ves. Tampoco es nada del otro mundo, pero nos gusta ver las películas de Hércules Poirot bien juntos y desanimarnos juntos y limpiar la casa juntos de egoístas inmundicias y de gritos. Juntos, Contigo. Lo que son las cosas, me dan ganas de llorar. Sí, mientras escribo estas líneas. Porque me siento muy querido y soy consciente de que escribo por eso precisamente: porque soy amado. Me emociona pensarlo. Y mucho más sentirlo en el primer beso de la mañana, cuando amaneces al mundo y abres las ventanas del alma y ventilas nuestros sueños. Y me respiras y me das la Vida…

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto es la leche. Una oración inmejorablemente escrita. Bonita DE VERDAD.

Anónimo dijo...

Un blog completamente distinto al resto que conozco.

Anónimo dijo...

Rezo cada vez más con lo que escribes. Y eso me agrada.

Víctor.

Clara dijo...

¡Toma ya, Enrique! No sé si prefiero las entradas cabreadas sobre política.
Empezar la mañana así: tiernajona, reblandiecida con la lágrima en el pañuelo...
Sí, precioso, cierto.

Anónimo dijo...

Se puede buscar otra razón, seguramente habrá unos cientos más , pero no creo que encuentre ninguna más bonita: " escribo porque soy amado".
Ojalá la razón última ( y la primera) de todos mis actos fuera el amor.

Una mujer dijo...

Nadie ha descrito el amor y la sexualidad conyugal como tu:

" o rezo el cuerpo de Ana con toda mi alma de hombre. "

ES muy hermoso