Bienvenidos

Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


martes 15 de septiembre de 2009

Editoriales que subyugan



Para América Arpal


Hay editoriales que te subyugan, que te enamoran. Por sus títulos, por el diseño, por la textura de los libros, por su jefa de prensa, por todo. Es un conjunto de cosas que hacen de ellas un placer único, exquisito. Contenido y continente son obras de arte, cúmulo de buen gusto y de una perdurable excelencia. Cuando estás en la librería se te van los ojos tras ellos. Los tomas en tus manos con devota unción. Los sopesas, los acaricias… Y algunas veces los compras. Es irresistible. Editoriales que toman al asalto tu débil voluntad de lector empedernido, de amante de los libros. Y te dejas vencer y los llevas una buena temporada en la cartera, como un talismán de sabiduría y provecho espiritual. Los vas leyendo a la mínima oportunidad, aprovechando cualquier resquicio de silencio. Y al terminar escribes sobre ellos (sin saber muy bien qué decir excepto tu pasmo) y los pones en tu biblioteca, a veces de frente, para no perder de vista sus portadas. Sí, hay editoriales que subyugan de verdad, que hacen de la lectura un regocijo cada vez más especial e intenso. ¡Podría nombrar tantas! Pero he de decir, si quiero ser sincero, que estas líneas las he comenzado a escribir por la editorial Valdemar. Su colección “Gótica” o “El club Diógenes” o la de sus “Clásicos” son ejemplares y me entusiasman. No tienen desperdicio en sus traducciones, en la calidad del papel (lo cual tiene su importancia), en la claridad de la impresión… De todo ello se deduce una pasión editora que va mucho más allá del negocio inminente y de la literatura inmanente y de corto alcance. Hay otras similares. Pero hoy sólo me fijo en esta editorial; y de una estantería cojo unos Cuentos fantásticos del romanticismo alemán, y me embeleso en la pintura de John William Waterhouse: La Belle Dame Sans Merci. En ese rostro pálido de la dama que espera el beso, en los detalles del vestido, en esa magia del entorno que sirve de anticipo a los textos que se nos presentan. Este libro es un objeto bello en si mismo. ¿Cómo dudarlo? Y la lectura se impone, y busco el relato “La estatua de mármol”, de Joseph von Eichendorff que tanto me encandiló el año pasado. Pienso que no todas las editoriales saben publicar libros, ni todos los llamados libros merecen tal distinción. Un libro es un conjunto de maravillas: la excelencia de la historia que se nos narra, la pulcritud del estilo literario, la encuadernación, la nitidez de la tinta y del espíritu. Todo ello, y más, da lugar al ensueño que significa: que nos significa y humaniza y trasciende. Y el lector atento lo agradece y da fe.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Es lo que dice mi abuela, que cuando las cosas se hacen con amor se nota.

Anónimo dijo...

El libro es atractivo,tienes toda la razón. Me fijaré más en esta editorial a partir de ahora. G.D.

Anónimo dijo...

Si puedo hoy miraré en su web el catálogo de esta editorial que recomienda.

Anónimo dijo...

A mí la editorial que más me gusta es Acantilado, aunque reconozco que Valdemar edita estupendamente. Y estoy completamente de acuerdo con usted en que no todos los libros son de verdad libros. Son basura, panfletos indignos.

Un lector enviciado

Anónimo dijo...

Tiene buena pinta este libro. Me lo compraré en cuanto cobre. Entra por los ojos.

Anónimo dijo...

Es cierto que hay editoriales que resultan especiales. Esta la conocía de verla en librerías pero no he leído nada en Valdemar. Puede que vaya siendo hora.
Delia.

Anónimo dijo...

Me he acercado a La casa del Libro y he acabado comprando otro título de esa editorial. Lo siento.

Anónimo dijo...

Quisiera tener su amor a los libros.

Anónimo dijo...

La verdad sobre el caso del señor Valdemar es un relato buenísimo de Poe.

Anónimo dijo...

¡¡¿¿Cómo que se atreven a decir que hay libros basura y no los censura??!!

Anónimo dijo...

Los vi y no les hice caso estan de rebaja en una tienda en México, Sanborns, son los mismos?

Anónimo dijo...

No la conocía. Le quedo agradecido. Me gusta que los libros tengan buen papel y letras generosas.

Anónimo dijo...

Leí hace tiempo algo de Einchendorff, aprendiendo alemán. Fué sobre todo un buen poeta. Pero me parece que no lo conocen ni los mismos poetas. Hace tiempo que no sabía de él. Usted me lo ha recordado.

Anónimo dijo...

Recuerdo la primera vez que entré en su blog, había una encuesta sobre editoriales y, para mi sorpresa , no estaban ninguna de las que yo, a bote pronto recordaba, claro que las que primero se me vinieron a la cabeza fueron las de los libros de mis hijos...Los libros escolares, ¡eso sí que es un atraco!.