Bienvenidos

Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


miércoles 28 de octubre de 2009

Postal para Fernando Sánchez Dragó




Querido Fernando:


Envidio tu desenfado. Te trae al pairo lo que digan o piensen. Tú a tu literatura, a tu radical incorformismo y a no esconderte de la verdad. Dices lo que crees, aunque salten chispas. Por eso eres tan admirado. No por todos, claro. Eso ya sería demasiado. Y te retiras de la idiotez y la llamas por su nombre. Idiotas incluidos. Eres una persona fascinante, libre de escurribandas. Eres un ejemplar español de pura cepa. Que cultiva, eso sí, la ironía. Y el estrambote. Y a los clásicos. Crees en el esperpento, la filosofía del conocimiento que más se adecua a España y a lo que contiene. Valle-Inclán dio en el clavo. Da gusto oírte. Y leerte. Y da gusto porque suenas sincero, y bravo. ¿Sabes lo que eso significa en estos tiempos? Hartos como estamos de imposturas y golfos. Tu vehemencia me conmueve. Esos gestos desaforados y a la vez tan tiernos. ¿Niño grande? Puede ser. Recuerda lo de Erasmo: Los viejos son dos veces niños. -“Este tío tiene alma”, le dije a mi mujer hace poco mientras perorabas en algún inhóspito rincón televisivo. ¿Me entiendes lo que quiero decir? Podría haber dicho cualquier otra cosa, pero no, dije eso: “este tío tiene alma”, sustancia, fuste. Voluntad de hombre honesto. ¿Algo pedante de cuando en cuando? Te lo puedes permitir. Pero no hay oquedad en ti. Si acaso eres un pedante con estudio y abundante bibliografía. Dices barbaridades para que la gente preste atención a lo que importa, y piense, para variar, y se pregunte si dices más de lo que dices y no se queden como están. Apóstol de la rebeldía y del ser religioso del hombre. Esto en ti es importante. Todo lo heterodoxo que se quiera. Considero que es tu espinazo, lo que te mantiene en pie y anhelante, en vanguardia y dispuesto al abordaje de la estulticia. Y tira millas. Y viajes. Y libros. Envidio tu desenfado, sí, y la alcurnia de tu escalpelo. No está de moda decir la verdad en tan perfecto castellano. Pero si nacionalismo es fascismo ¿por qué decir otra cosa? Por ejemplo. Y hablas de las mujeres con fruición galante y admirada (no me meto en más berenjenales). Y de tu familia. Y de los gatos. Y de Oriente. Y de la lengua. ¡Qué pasión pones, qué orgullo cuando dices lo que amas! De chaval me sentaba a ver tus programas “Encuentros con las letras” o “Biblioteca Nacional” cuaderno en ristre. Apuntaba títulos de libros y citas y frases que dejabas caer como si nada. Disfrutaba mucho, y aprendía. ¿Cómo no agradecerte tan buenos ratos, tantas lecturas? Y voy por los cuarenta y tantos y me sucede igual. Aprendo y tomo nota. Con un poco más de melancolía, podrás entenderlo. Es así la vida. Libros e hijos rejuvenecen, no lo niego, pero no es lo mismo. Con el tiempo valoras más una décima de cariño que mil páginas magistrales. Fernando, es un placer. Siempre. Que Dios te guarde.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

De chaval lo último que se me habría pasado por la cabeza hacer, ni en medio de la peor pesadilla, era sentarme a ver los programas de Sánchez Dragó y además tomar apuntes.

Anónimo dijo...

Como no te conteste es para matarlo.

Anónimo dijo...

Recuerdo con cariño el programa Biblioteca nacional. En su postal creo que dibuja con bastante acierto como es el personaje.

Anónimo dijo...

Creo que fue ayer cuando le vi y escuché en Intereconomía. Un personaje.

Anónimo dijo...

Yo también admiro a este tío, que tiene un par de pelotas y dice lo que pocos osan. Su blog ha ganado caché para mí, no se queda sólo en la "ortodoxia".

El Caballero Audaz

Anónimo dijo...

Entiendo lo que quieres decir cuando dices que tiene alma. Supongo que quieres decir que tiene sensibilidad espiritual, que trasciende las cosas. A mí a veces me resulta un poco cargante. Pero también me resultan cargantes algunos amigos de cuando en cuando, o el cura de mi iglesia en la homilia de los domingos.

Te felicito por tu blog, que no tiene desperdicio. Carlos.

Anónimo dijo...

Lo he visto en El gato al agua.

Anónimo dijo...

Siempre sorprendes. Porque mira que a mí nunca me ha gustado este hombre y le he puesto a parir ni sé las veces. Y ahora resulta que al Urbizu le parece muy estupendo. ¿Qué hago yo ahora? Me has puesto en un buen aprieto.
Manolo S.

Anónimo dijo...

Hasta estoy tentado de leerme su último libro, ese del gato.

Anónimo dijo...

Cuando escucho a gente tan sabia, como el Sr. Sánchez Dragó o el Sr Urbizu, siempre pienso que es una pena no poder heredar su sabiduría, luego se mueren como todo el mundo y se llevan a la tumba lo más valioso de su patrimonio, con lo bien que nos vendría a cualquiera.
Quizás por eso agradezco que no sean de los que cultivan el arte de callar, que su boca sienta la necesidad de hablar de todo aquello que abunda en su corazón, y que hablen sin importarles lo que digan o piensen los demás.
Puede que sea ese compromiso, más que su erudición, lo que cuente al final.