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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


miércoles 7 de octubre de 2009

Un mundo infeliz (I)



Un vistazo a nuestro alrededor nos basta. Y nos sobra. En primer lugar el yo, más tarde también el yo y, por último otra vez el yo. Se cree que sólo se mejora pisando al prójimo, sin hacer un mínimo esfuerzo por comprender, sin ponernos jamás en la piel del otro. La filosofía más en boga es, sin duda este yoísmo radical, del cual deriva una falta de educación social evidente. Cada uno va a lo suyo, importándole una higa lo de los demás. Mis problemas son, por supuesto, perfectamente comprensibles, pero que no nos vengan con ajenas banalidades sin importancia que en nada nos afectan. Incluso sucede dentro de nuestra propia familia. Ya estamos hartos de que nos pisen. Si me pisan, piso. Si me gritan, grito. Si me ignoran, ignoro. Si me insultan, insulto. Si mi critican, critico. ¡Faltaría más! Nadie cede. Cuando la convivencia se basa en ceder. Pero resulta que ceder es precisamente lo que más nos cuesta.

En un ambiente tan hostil, tan inhumano, donde a poco que nos descuidamos se nos pega la mala baba y la idiotez, es más necesario que nunca el intento de procurar hacer la vida de los demás un poco más fácil. Pensar, cuando abrimos la boca, en decir algo agradable, y en saber callar a tiempo lo que de fijo sabemos va a herir. De cuando en cuando, resulta muy saludable hacer un inciso en nuestro día y preguntarnos qué alegrías puedo ofrecer hoy a las personas más próximas. No es ningún desdoro, ninguna humillación. Más bien todo lo contrario.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Objetivo:
Hacer la vida de mi prójimo más agradable.

Método:
1- Pensar, sobre todo antes de abrir la boca.
2- Decir las cosas agradables.
3- Callar las que hieren.
4- Preguntarme qué alegrías puedo regalar hoy.
5- Ceder.

Anónimo dijo...

No pide usted poco.

Flaubert

Anónimo dijo...

La falta de educación es lo que ahora se lleva. Los gritos, los tacos, los ruidos, los desplantes. Y si te quejas te pegan.

Anónimo dijo...

Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz .
Donde hay odio, que lleve yo el Amor.
Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.
Donde haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.
Oh, Divino Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, como amar.
Porque es:
Dando , que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la
Vida Eterna.
____

Anónimo dijo...

El mundo es infeliz por nuestra soberbia de miras.

Anónimo dijo...

El mundo es infeliz porque escupe a Dios con saña.

Anónimo dijo...

El mundo es infeliz porque lo ha reducido todo a la materia y a la economía.

Anónimo dijo...

El mundo es infeliz porque sigue empeñado en abortarse el alma del cuerpo.

Anónimo dijo...

El mundo es infeliz porque sólo se ama a si mismo, con un amor onanista.

Anónimo dijo...

El mundo es infeliz porque no perdona ni a la madre que lo parió.

Anónimo dijo...

El mundo es infeliz porque ha hecho de su vida o sexo o sexo.

Anónimo dijo...

El mundo es infeliz porque no tiene imaginación para lo bello.

Anónimo dijo...

En definitiva, que el mundo es infeliz porque es esclavo de su propia vida.

Un blogguero amigo.

Anónimo dijo...

El mundo es infeliz porque no se cree que se juegue el Cielo.

Anónimo dijo...

Y no se lo cree porque escasean los testigos.

Anónimo dijo...

Y escasean porque abundan los cobardes.

Anónimo dijo...

Vayamos al fondo. La educación en los colegios e institutos de España es cada vez más ruinosa. No hace falta ser católico o de derechas para darse cuenta de lo que nos espera. El progreso es sólo palabrería, fantasmagoría de trileros.

Anónimo dijo...

Egoístamente, lo mire por donde lo mire, prefiero un mundo feliz; no sé qué hago que no trabajo por conseguirlo.

Anónimo dijo...

Yo me noto con ira, casi siempre enfadada de un tiempo a esta parte. Muy nerviosa. Sólo me consuela Cristo. Entro en una iglesia y es como si fuera otra distinta.
El mundo tal y como lo estamos haciendo nos hunde en la miseria.

Anónimo dijo...

Con una sola persona feliz en el mundo es imposible que el mundo se vaya al garete.