y se despierta en su viejo sonido
la conciencia de los sueños.
Bisabuelos que en la noche oscura del cuerpo
se agarraban a él y se amaban
en un dulce tacto de cerezo.
Ahora es blanco su recuerdo (un blanco envejecido)
y estoy yo aquí, que fuí su sueño, no ellos.
Amo, y me sujeto con fuerza
a la madera torneada por generaciones
de ternura. Siento sus caricias
y el aroma tibio que germina en el tiempo.





4 comentarios:
Delicioso. Es un "regalo". El amor atravesando el tiempo, dando sentido a todas las generaciones. ¿Lo interpreto bien?
A mí si que me cruje el tiempo. En las cervicales sobre todo. Pero fuera bromas el poema lo tengo ya en mi agenda, para sacarle todo el jugo.
Marc
Soy fan de este blog, una incondicional. No hay día que no me ayude. Sus poemas son muy especiales. Siga así por favor. Está haciendo mucho bien. Un beso de Inma.
Cada día mejor, como el buen vino.
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