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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


martes 17 de noviembre de 2009

Que no me quiten el otoño de mi calle



Hoy, al salir de casa, me he dado cuenta. Se habían llevado el otoño. Ni una sola hoja en la calzada, en la acera. Ninguna en la que fijarme. Era la ilusión de caminar por un camino distinto al de mi calle. E imaginar un bosque de nostalgias naranjas, verdes y amarillas. Un fuego de colores en el suelo. Pasos que sienten el paso del tiempo, de sus estaciones y expectativas. Alfombra de signos, huellas, vestigio de un misterio que dura en la brisa. Vidrieras de brillos remotos, o próximos, ¿quién lo sabe? Vida que muere cada día, y que resucita en belleza cuando la miras. Y sin embargo no están esas hojas amarillas, verdes y naranjas. No están, me faltan, se las han llevado. Dicen que es limpieza, pero se me antoja que quieren borrar todo rastro de la muerte, de ese último aliento por el que podemos llegar a comprender con mayor plenitud la vida. Y busco otra calle cercana y otra acera donde poder caminar sobre esa espuma vegetal que crepite y se encienda a mi paso. Leves hojas que aún caen en rachas de destellos. Y yo feliz, contemplando esta lluvia de noviembre.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Que dejen el otoño en la calle para solaz de los poetas pero que sí se lleven todos esos recipientes para el reciclaje de las basuras, que sólo sirven para acumular malos olores y porquería. Incluida la pasta que se llevan los que están en ese negocio.

Anónimo dijo...

Entre que el frío no aparece y no hay rastro de hojas, no sé si es que se lo han llevado o es que no le da la gana de venir.

Anónimo dijo...

Hace que me sienta un insensible. Decididamente yo no caigo en estas cosas que suceden. Menos mal que en su blog nos las cuenta. Miguel Ángel A.

Anónimo dijo...

Que barran sólo los papeles, colillas y bolsas.

Anónimo dijo...

Mire usted, muy poéticas serán las hojas secas por las calles, pero romperse un tobillo después de resbalar al pisarlas ya no lo es tanto.

Anónimo dijo...

Si no se las hubieran llevado no habría escrito algo tan bonito.

Anónimo dijo...

Que no nos quiten nada más, que ya nos quitan bastante.

Anónimo dijo...

" Como hojas que caen, caen mis esperanzas,

la de encontrarte, la de amarte, la de abrazarte.

Caen una a una

arastradas de sus ramas,

empujadas por el viento

Vuelan lejos muy lejos, como mis esperanzas.

Caen al suelo, como mis esperanzas.

Como mis esperanzas,

son pisadas y olvidadas. "

Anónimo dijo...

Cada hoja es un recuerdo
tan triste como tierno
de que hubo sobre ese árbol
un cielo y un amor;
reunidas forman todas
el canto del invierno,
la estrofa de las nieves
y el himno del dolor.

MA

Anónimo dijo...

Como hoja seca,
sujeta a la rama
donde nace...

Siento mi cuerpo
prendido,
pero mi mente
a merced del aire...

Deseo una ráfaga
de viento,
enérgica, despiadada,
que me haga volar
sobre el árbol,
unirme a otras hojas
que pasan...

Sé que será vuelo corto,
después caeré,
seré alfombra dorada.

pero ese fugaz tiempo
que mi cuerpo tuvo alas...

fue tan hermoso,
tan distinto,
que merece morir
pisada.

LOLI MONTOYA -

Anónimo dijo...

Eres un poeta chaval, a mi también me gustan pero soy incapaz de decirlo como tú.
Y el de ayer de la familia estupendo, que tampoco nos la gobiernen, que nos gusta la nuestra como es.

Anónimo dijo...

El viento vira en los aires
sobre la hélice de la hoja.
Nadie ha visto el viento
pero las hojas van señalando su rumbo.
Da tristeza.
Para que el vuelo de las hojas
fuera a su gusto
todas deberían ir provistas
de motorcitos de mariposa.
LV

Anónimo dijo...

Expresar con belleza lo bello, con sencillez lo sencillo, es lo más difícil de todo, pero tú hay ocasiones en que lo bordas. El lector parece que lo tiene ahí delante, que lo está viendo.

Anónimo dijo...

Pues el hombre es especialista en borrar la poesía de sobre la faz de la tierra.