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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


viernes 18 de diciembre de 2009

“Cuentos completos”, de Robert Louis Stevenson



Durante un par de semanas he viajado por paisajes llenos de intrigas, aventuras y desafíos. Lo he pasado muy bien. El viaje ha merecido la pena. Y me ha dado mucho en qué pensar. París, las inverosímiles calles de Londres, las playas de Escocia o esa delicada campiña inglesa (que Dios proveyó para mayor beneficio de caballeros y damas, pintores o avezados literatos). Incluso llegamos hasta Hawai y… Mi guía era soberbio, extraordinario. Para pasar el rato me iba contando sucesos, algunos de ellos inauditos e inquietantes, vive Dios que así era. No me aburrí en ningún momento del camino. Escuchaba con sumo placer sus palabras. Apenas me atrevía a interrumpirle. Sólo para subrayar algún pasaje especialmente emotivo o cierta frase que me llamaba la atención, o para recordar que ya era hora de comer o de cenar o de retirarnos cada uno a su aposento. De cualquier forma no fueron pocas las madrugadas en que le miraba embebido, rendida la voluntad a aquel derroche de imaginación o lo que fuera.

Durante el trayecto no faltaron incidentes que interrumpían desabridamente nuestro coloquio, o pasajeros a los que les carcomía la curiosidad, pero fuimos lo suficientemente cautelosos y discretos. Mi guía y compañero es un auténtico especialista en mantener el alma en vilo. Pero no se queda ahí. Analiza el comportamiento humano con pormenores que no deben pasar desapercibidos. No pierde facultades con el paso de los años. Para nada. Muy al contrario: se crece, se reinventa. Yo ya no sé si todo es propio de su fantasía o son devaneos de su propia vida (incluidos los sueños, que forman parte de nuestra realidad, como es sabido). Con él todo parece memorable y no hay nada que no tenga su ápice de misterio. Y nunca te puedes fiar de las apariencias. ¡Qué hombre! Su naturaleza es evidentemente compleja, pero a la vez sencilla, sin tapujos. Y genial. Naturaleza artística, sin duda. Él mismo me lo dijo en uno de los cuentos más memorables que me contó: “Un sitio donde pasar la noche”, en el que el personaje principal es el poeta Villon. “En muchos sentidos, una naturaleza artística incapacita al hombre para la vida práctica”. ¿Lo diría también por él mismo? Estoy seguro de que sí.

No puedo olvidar fácilmente dicho viaje. Otras veces habíamos viajado juntos, pero las circunstancias cambian y la amistad es mayor. No me importaba que repitiera ciertos relatos, como “La isla de las Voces”, o “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde”, o los de “El club de los suicidas” y “El diamante del rajá”, con el impredecible y elegante príncipe Florizel de Bohemia, un caballero que como bien decía mi amigo y guía “sentía inclinación por modos de vida más aventureros y excéntricos de aquellos a los que estaba destinado por nacimiento”. La verdad es que yo no sé si lo decía más por él mismo que por el ilustre príncipe. “La vida es un aliento que se disipa”, y de ahí la necesidad de soñar y de contar, de imaginar quizá las aventuras que uno jamás va a emprender.

Mi buen amigo Robert Louis Stevenson siempre está presente en mi vida. No pasa mucho tiempo sin que vuelva a escuchar sus narraciones. Lo necesito. Necesito saber de él, de sus sueños, de mis sueños. Por eso que la editorial Mondadori, en su colección “grandes clásicos”, haya recogido en un solo volumen aquellas aventuras y viajes lo tomo como un favor personal, como algo muy importante en mi vida. Estos Cuentos completos son el alma de alguien que sabía contar historias como muy pocos hombres lo han hecho.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto es el no va más.

Anónimo dijo...

Cada vez me gusta más como vive los libros y todo lo demás. Transmite su pasión por ellos y he de decirle que me parece muy acertado. Prefiero un supuesto libro de bajo rango leído con ilusión a una obra maestra leída de esas maneras o porque los gurús de turno así lo dictaminan. Aunque en este caso los cuentos son clásicos e ilusionan.
Feliz Navidad y buen 2010. Pedro Gutierrez escribiendo deprisa y corriendo en su oficina, no me vayan a pillar.

Anónimo dijo...

Quisiera acompañarte en estos viajes que haces con tu amigo y guía Stevenson. Si me lo permites. Me llamo José Antonio y hoy mismo compro el libro, que supongo será como el billete para iniciar el viaje que comentas.

Anónimo dijo...

La amistad es una relación de confianza y afecto. El señor Urbizu es amigo de Robert L Stevenson. Yo del viento que está más de moda.

Anónimo dijo...

Por una parte los suplementos literarios que cada vez me aburren más, por otra esta forma suya de escribir sobre libros, tan sumamente personal y atractiva.

Un lector impenitente.

Anónimo dijo...

Sus reseñas de libros son perfectas. Lo digo porque siempre me quiero comprar el libro del que habla.

Julia. Feliz Navidad.

Anónimo dijo...

Ya lo estoy leyendo. Gracias.

Anónimo dijo...

Este sí que me lo compro. Me ha encantado la forma de recomendar su lectura.

Cuqui

Anónimo dijo...

Por favor hable más de libros.

Anónimo dijo...

Se ha salido con la suya, ya me lo he comprado. Me lo traerán los Reyes. Gus.

Anónimo dijo...

Hola y feliz 2010. Los Reyes Magos me han dejado este fantástico libro pero tengo una duda que espero alguien pueda resolver. ¿Cuántas páginas tienen sus ejemplares? El mío termina en la 956 y, a continuación, viene el índice, pero me da la impresión de que faltan algunas páginas. De hecho, en la web de la Casa del Libro (http://www.casadellibro.com/libro-cuentos-completos/1413872/2900001338383), le asignan 976 páginas, aunque otras webs ponen 960. ¿Tiene mi libro un defecto o están equivocadas algunas librerías? Muchas gracias.