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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


martes 18 de mayo de 2010

El fuego del amor de Dios




Espíritu Santo, bendito Paráclito.
Amor de Dios, en Dios.
El Cielo de los cielos de Dios.
La intimidad de la Trinidad Santísima.
El alma de todas las criaturas.
El alma de las almas de Dios.
Llama, divina confidencia.
Armonía de la caridad perfecta.
Espíritu de verdad, Poesía
de sobrenaturales dones y frutos.
Infinita inspiración del amor Providencia.
Espíritu Santo, mi Dios, mi música
cotidiana, mística de lo ordinario.
Espíritu de santidad y felicidad
que cautivas, que vives en mí Tu Vida.
Dios Amor, que eres la Esencia
de Dios y del hombre redimido.
Espíritu eterno de amor-sinfonía
que escucho en la oración del silencio.
Dios Padre amante y Dios Hijo amado,
Dios Hijo amante y Dios Padre amado,
y Tú, conmigo, que procedes de los dos
y eres el mismo Dios-Uno enamorado
en distinta Persona y esplendor de rosas.

6 comentarios:

Gonzalo dijo...

Oración hecha poesía, poesía hecha oración...¿Que más?.

Anónimo dijo...

¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!;
pues ya no eres esquiva,
acaba ya, si quieres;
rompe la tela de este dulce encuentro.

¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado!,
que a vida eterna sabe
y toda deuda paga;
matando, muerte en vida la has trocado.

¡Oh lámparas de fuego,
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores,
calor y luz dan junto a su Querido!

¡Cuán manso y amoroso
recuerdas en mi seno,
donde secretamente solo moras,
y en tu aspirar sabroso de bien y gloria lleno,
cuán delicadamente me enamoras!

Anónimo dijo...

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de sabiduría:
dame mirada y oído interior
para que no me apegue a las cosas materiales,
sino que busque siempre las realidades del Espíritu.

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de amor:
haz que mi corazón
siempre sea capaz de más caridad.

Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de verdad:
concédeme llegar al conocimiento de la verdad
en toda su plenitud.

Ven a mí, Espíritu Santo,
agua viva que lanza a la vida eterna:
concédeme la gracia de llegar
a contemplar el rostro del Padre
en la vida y en la alegría sin fin.
Amén.

Anónimo dijo...

Rey celestial, Consolador,

Espíritu de la verdad,

que estás presente en todas partes

y lo llenas todo,

Tesoro de todo bien y Fuente de vida,

ven y haz de nosotros tu morada,

purifícanos de toda mancha

y salva nuestras almas,

Tú que eres bueno.

Anónimo dijo...

Espíritu Santo,
eres viento:
llévame donde quieras;

eres brisa:
déjame respirar lo nuevo;

eres fuerza:
levántame del suelo;

eres vida:
dame pasión por la vida;

eres alimento:
nútreme de tu savia;

eres luz:
ilumíname con tus rayos;

eres calor:
calienta mi existencia;

eres libertad:
hazme libre;

eres fecundidad:
cúbreme con tu sombra;

eres agua viva:
dame de beber;

eres respuesta:
dame fuerza para decir sí
al Padre,
al Hijo
y a ti, Espíritu Santo.

Anónimo dijo...

Tarde te he amado, Belleza siempre antigua
y siempre nueva.

Tarde te he amado.
Y, he aquí que tú estabas dentro y yo fuera.

Y te buscaba fuera.
Desorientado, iba corriendo
tras esas formas de belleza que tú habías creado.


Tú estabas conmigo, y yo no estaba contigo cuando
esas cosas me retenían lejos de ti,
cosas cuyo único ser era estar en ti.

Me llamaste, me gritaste e irrumpiste
a través de mi sordera.
Brillaste,resplandeciste y acabaste con mi ceguera.

Te hiciste todo fragancia, y yo aspiré
y suspiré por ti.
Te saboreé, y ahora
tengo hambre y sed de ti.
Me tocaste, y ahora deseo tu abrazo ardientemente.