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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


lunes 31 de mayo de 2010

No te canses de mí Señor



Señor, no dejo de escribirte a cualquier hora.
Pero no sé decirte bien lo que pienso.
Ni siquiera sé si mi amor ama
o sólo son palabras lo que siento.
Señor, no te amo en todo lo que escribo.
Porque te traiciono, porque peco,
porque cuando me llamas no me enciendo
y tuerzo el gesto del alma con desgana.
Es duro reconocerlo, muy duro, pero me cansas.
Ya ves, prefiero unos versos de Sabines a la luna
o la penumbra de una estúpida novela.
Me canso de ti, Señor, me cansa
seguir tus pasos encadenado a la rutina.
Y temo por mi vida, tengo miedo
de que tú también te canses de mí
(el pánico de perderte me angustia).
Y yo sólo he nacido para ti,
sólo he nacido para amarte, para ser eterno.
Lo demás es triste de tan incierto.
Sin Dios Guillermo Urbizu ¿qué sería?
Demasiado lo sé, y me espanta sólo el escribirlo.
Porque sería un hombre muerto, una sombra
inhumana y cadáver, un alma desgraciada.
Señor, quiéreme así de traidor y de espantajo.
Quiéreme así de cobarde y pecador y disipado,
y átame a tu Cruz aunque sea a la fuerza.
La fuerza de tu amor, que es lo único que pido.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Duro y genial.

Anónimo dijo...

No deja de sorprenderme su sinceridad y poesía. Gracias por compartirlo.
Santi.

Anónimo dijo...

Tú no te canses de escribirle, porque es más fácil que te canses tú que Él.

Anónimo dijo...

A veces se hace complicado seguir a Dios es cierto, pero creo que es por culpa nuestra, que no confiamos en la fuerza de la gracia y no perseveramos en la oración.

Su blog es ejemplar.

Anónimo dijo...

El final del poema es precioso.

Un amigo me reenvió hace unas horas su web-blog, y estoy encantado de haberle conocido.

Roberto Ibáñez