Bienvenidos

Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




martes, 26 de julio de 2011

Limpieza






Huele muy bien el limpiacristales.
Y también el alcohol de limpieza, el perfumado.
La cocina está quedando como nueva. Menuda faena.
Hay que poner la leche en su sitio (semidesnatada),
y recoger la fruta y el aceite y el zumo de naranja.
Vaya, un huevo sale roto. Con afán froto los muebles
y las embaldosadas paredes en azul y blanco.
Recuerdo el verso de la poeta griega Kikí Dimulá.
“El polvo no se quita, no se agota”.
Con una pera en la boca ordeno los platos y los vasos,
y pienso en los que nos han dejado,
añicos de la vida que se resbala,
que se despista, y cae a veces, y muere.
Sí, el reloj ya está como una patena. Limpio
a fondo las fotografías del pasillo. Froto el tiempo,
y le saco brillo a la nostalgia.
¡Cómo me miran todos! Con cuidado
limpio los marcos. Quisiera volver a esos sitios
donde la felicidad fue posible (o eso creo ahora).
El paño se ensucia con los años.
Cada vez hay que limpiar más a fondo las cosas.
No te puedes fiar de nada. La vida se nos mancha
sin querer, o puede que sea queriendo, con plena conciencia.
Y vuelta a fregar, a barrer y a pasar la mopa,
con esa cadencia que da el amor y su paciencia.
Hay que estar atento a las esquinas y recovecos.
Es como el alma, o como el corazón de cualquiera.
No puedes dejar pasar una semana sin lustrar la casa,
y abrir de par en par las ventanas,
y desinfectar y mirar por debajo de las camas
y de lo que haces con tu vida.
Que todo quede pulcro.
Y respirar esa fragancia que se desprende de la madera,
o de la memoria, en aquella infancia enjabonada.
De estos asuntos voy discurriendo,
mientras me aplico al enorme armario de mi dormitorio
y a mi mesa de trabajo, donde escribo
estos versos que supongo no importarán a nadie.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Claro que esos versos importan,a mí me importan!,siempre estoy pendiente de ellos...escribes la vida;tu vida y la de los demás.Dios te bendiga.

Anónimo dijo...

Extraordinario poema.

Abrazos. Enrique G.

Clara dijo...

¿De verdad que usted hace todo eso en casa?
Ahora mismo se lo cuento, con rodillo en mano, a quien yo me sé...

Anónimo dijo...

A mi si me importan, los lei, los disfrute, me encantaron, gracias por ponerlos ahi para todos aquellos que siempre nos importan, lo copio y me lo llevo a mi página, disculpa por robarte...Saludos D'