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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


domingo 21 de agosto de 2011

Más feisbuquerías (III)


Siempre los detalles, esas delicadezas de amor. En el matrimonio, en la educación de los hijos, en el fundamento de la amistad... Detalles con Dios a lo largo del día, detalles en la ternura que debiera ser la vida, nuestra vida. Detalles de madurez de alma, al fin y al cabo de poesía.

Lo más sencillo es lo que más me importa. Su forma, su color, y el uso que le damos los hombres. Estas gafas, por ejemplo, que tanto han leído y curioseado al trasluz de los cuerpos. ¿Y qué me decís de este frasco de colonia que contiene el perfume más íntimo de su alma? Y me conmueve ese cisne de nácar que estira su cuello en la estantería donde están las tazas, o esa jarra por donde asoma el aroma del romero.

¿Por qué esa insistencia en que no tenemos tiempo (ni ganas) para leer o para Dios?

La belleza está en el amor del poema que somos nosotros mismos.

Un hombre apenas puede hacer nada por la poesía, pero la poesía puede transformar a un hombre. Yo soy testigo de las dos cosas.

(Jardín)

La higuera con sus hojas grandes como manoplas y esos higos en sazón abiertos en cárdeno canal. La lavanda, las begonias, el sándalo, la tierra con sus caracoles y esos juguetes semienterrados de otros años. Y diseminadas por todos lados esas malas hierbas que se parecen a tanta gente.

Cuando escribo quisiera estar leyendo. Cuando leo voy anotando al margen (o en libreta aparte) ideas, citas o recuerdos que vienen a cuento (o no), y toda esta caligrafía me despista de la lectura más de lo que yo quisiera.
Y entre leer y escribir se hace la hora de la comida, o nunca llega el momento de irme a la cama.

Una utopía más: la vida como una constante y consciente caricia.

El que ama sufre más.

Me cuesta leer prosa. Según voy adquiriendo experiencia de vida la poesía es la forma en la que mejor alcanzo a comprender tanto la vida como su literatura.

Mirando las estrellas. También algunas fugaces. -"Papá, esa es la Vía Láctea". Hablamos de la belleza y de las galaxias. Casiopea, la Osa Mayor (el carro)... -"¡Mirad la Estrella Polar!".La magnitud del hombre y del Universo. Dios y la poesía estelar. Y el abrazo de Juan en medio del campo y de la noche.