Quisiera regalarte, Madre,
un poema
con muchas flores dentro.
Jazmines, iris,
crisantemos, rosas...
Con esas pocas cosas
que son mi vida.
Y ofrecerte lo que soy:
este poema, así de imperfecto.
Y que leas en cada palabra
esta mirada
que sólo desea mirarte.
Una mirada muy pequeña,
de niño grande.
Quisiera regalarte, Madre,
todo lo que soy,
y hacerlo verso:
canción, pureza, arte.
María, mi dulce Reina
Inmaculada.
Bienvenidos
Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.
sábado, 21 de enero de 2012
Inmaculada
Publicado por
Guillermo Urbizu
Etiquetas: Poesía
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1 comentarios:
este poema es pura miel! Es hermoso...
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