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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




miércoles, 15 de febrero de 2012

Des choses de la vie, de l'amour et de la poésie I


Sin ternura no hay amor. Sin ternura el alma no percibe la caricia de Dios, ni la poesía que es la entraña del mundo.

Apenas se valora en los hombres la virtud de la piedad. Pero, junto a la humildad, creo que son el quicio de las más grandes obras. Incluidas las poéticas. Sobre todo las poéticas. Un hombre piadoso sabe dar con el silencio adecuado para descifrar la belleza o entender el significado del dolor. Un hombre piadoso escribe la "Iliada", o la "Divina comedia", o los "Cuatro cuartetos", o las "Elegías del Duino". Ese hombre escribe la palabra porque ve el alma de lo que sucede. Porque comprende que el hombre es ese canto, esa plegaria.

Hace mucho tiempo que dejé de contar mi vida por años. La cuento por libros (leídos y releídos), o por los amigos más queridos, o por paisajes y colores imprevistos.

En el fondo toda inquietud humana es una inquietud amorosa.

Se me acumulan los poemas en esa tenaz esperanza de dar en la Poesía.

Este inconformismo, el perfeccionar a toda costa el alma, ese beso que dejaste ayer en el altar de su Vida, el artículo y el poema, el abrazo al amigo, la agenda que se llena de piropos (en esa necesidad de escribirlo todo), y este no querer quedarte en la literatura.

Sueño con un inmenso valle de sublime verdor. Sobre sus riscos el vuelo del alma, que se desliza por el aire. La mirada se extasía, cautiva de tanta belleza que fluye como himno o salmo. Danzan las nubes entre una nostalgia azul. ¡Qué fulgor el de Dios! Y el cielo se derrama en luz sobre mi vida.

Cuanto más amo, más quiero.

Un desconocido amigo, desde no sé qué lugar del mundo, me acaba de escribir esto en uno de mis blogs: “Y gracias Señor por Guillermo Urbizu, que nos acompaña cada día con su buena escritura y nos muestra cosas buenas y nos enseña a ser mejores, y siempre, siempre, nos habla de Ti. Sigue bendiciéndoles a él y a su familia”. ¿Qué más puedo pedir? Reconozco mi anonadamiento y emoción.

Sin ternura no hay amor. Sin ternura el alma no percibe la caricia de Dios, ni la poesía que es la entraña del mundo.

Apenas se valora en los hombres la virtud de la piedad. Pero, junto a la humildad, creo que son el quicio de las más grandes obras. Incluidas las poéticas. Sobre todo las poéticas. Un hombre piadoso sabe dar con el silencio adecuado para descifrar la belleza o entender el significado del dolor. Un hombre piadoso escribe la "Iliada", o la "Divina comedia", o los "Cuatro cuartetos", o las "Elegías del Duino". Ese hombre escribe la palabra porque ve el alma de lo que sucede. Porque comprende que el hombre es ese canto, esa plegaria.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo tampoco cuento los años, de eso se encargan mis cuñadas.

Anónimo dijo...

"Cuanto más amo, más quiero" En mi casa nos decían: "Cuanto más duermes, más quieres." Pero ésta me gusta más