
Se eleva mi canto, y mi corazón amante.
La mirada se eleva, pronta, hacia el techo,
hacia esa bóveda blanca. Mirada ensoñada
de palabras titubeantes, de silencios
inmóviles en cualquier escarpia,
o en el fluorescente, con su luz y su desgana.
La vida es un no saber
muy bien qué hacer con tu vida.
Pasmado en los espejos o en las alfombras
o haciendo fila en la usura de un banco.
Y miras una paloma cebada de viento.
Y esas piernas
con las que camina la belleza.
Mi canto: una mirada que no deja
de contemplar los semáforos,
un alma absorta de almas.
Mi vida es mi canto. Resquicios
de palabras y de geranios, y esos cuadros
naranjas de Joaquim Mir, y esos pensamientos de Mafalda.
Este canto que intento, esta vida que intento.
Y las ramas sin hojas de algún haiku,
y las rosas color fuego, y los versos
de agua de algún río, o de alguna orilla.
Se eleva mi canto
porque estoy enamorado,
y no puedo más, y lo escribo,
y te lo digo a ti, lector: no puedo más,
me va a explotar el alma. ¿Y qué hago
con tanto canto como se me queda dentro?
Repaso los brillos y los libros, y me fijo más
en los mendigos, en sus ojos limpios.
¿Dónde voy? ¿Dónde iba?
¿Dónde vamos todos? ¿Hacia qué lugar,
hacia qué sitio?
Entro en el templo, entro en ella,
y me adentro en el silencio, y contemplo
sus manos en las mías, de rodillas.
Contemplo el cielo en cada vena, en cada caricia
y en cada esquina de mi existencia.
Mi pobre canto, y mi pobre vida,
que sólo aspira a ser feliz, más feliz aún,
con palabras o sin palabras, pero siempre con poesía.
Con ese almendro en flor metido en el alma,
y con esos versos de luz
que el mismo Dios escribe en el agua.
Bienvenidos
Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.
domingo, 19 de febrero de 2012
Se eleva mi canto
Publicado por
Guillermo Urbizu
Etiquetas: Poesía
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