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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




martes, 6 de marzo de 2012

Una observación que me parece pertinente



Hace años que dejé el comentario político. Mis razones tuve (fundamentalmente basadas en la desazón). Permitidme, pues, esta excepción. Y es que desde hace tiempo ando preocupado por un asunto que, en mi opinión, puede ser peligroso -lo es ya de hecho- para la convivencia en España, además de resultar sumamente descorazonador. Me refiero a la radicalización de la izquierda española, a esa innata propensión por saltarse las reglas de juego, por tentar todo tipo de suertes (sin guardar ni las formas) y anquilosarse en un discurso decimonónico y excesivamente ideologizado. Yo no hablo de buenos y de malos. Hablo de que estamos en el siglo XXI, que la sociedad vive un cambio permanente y globalizado, y que ya no se trata tanto de izquierdas o derechas como de una política honrada y bien hecha. Una política de mínimos que deje a la sociedad evolucionar tranquila hacia la esperanza y el bien común, hacia esa excelencia que tanto se predica y que se desprecia sin cesar. Sobra lo chapucero, lo medrador, la manipulación de la verdad, los intereses de secta, la agitación callejera, la inquina, la incoherencia, la demagogia, todos esos recursos ladinos que tantos estragos causan a la inteligencia y al alma de un pueblo. Por favor, compostura y respeto. ¿Es pedir tanto? España no es un sindicato -o veinticuatro-, ni sólo un cúmulo de partidos. España debería de ser una pasión unánime. Y una gran responsabilidad.

1 comentarios:

LEANDRO dijo...

Todos los días me digo que voy a dejar el tabaco y la política. Todos los días vuelvo al tabaco y la política. Es increible, las cabeceras de las noticias en España;"Eres de la Junta", "Caso Invercaria", "El bigotes, los trajes y la Gurtel", "Urdangarín","Palma Arena" "Directivos de Banca con jubilaciones brutales" "Proveedores que no cobran del Estado", Así todos, todos, todos los días.