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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




domingo, 30 de septiembre de 2012

De ahí el prestigio de la poesía





Dios, 
cuando concibió el mundo 
y al hombre y el entero universo,
amó todo ello, supo que era bueno. 

Y vio la poesía de Borges, 
de Keats, de Virgilio, 
de Antonio Machado ("arde en tus ojos
un misterio"), de Walt Whitman
o de Thomas Hardy.

Dios, recién creado el mundo
-exhausto de detalles y prodigios-, 
descansó de todo ello.
Y en un rincón del Paraíso
leía a los poetas. 

(Y los ángeles 
no salían de su asombro). 





Pintura de Edward Robert Hughes

sábado, 29 de septiembre de 2012

Sin ti yo no sería posible





No había nadie en la calle. 
Ni un alma. 
Como mucho el beso furtivo
de una pareja 
detrás de aquella columna, 
y el aliento 
de la lluvia recién caída. 

La luz era muy tenue 
cuando me dijiste: "Guille, 
dame la mano". 
Y yo solo te di mi vida.

Dime, amor mío, 
¿crees que sin ti yo sería posible?

viernes, 28 de septiembre de 2012

Una locura llamada Ana





¿Ana es nombre
de persona o de vida,
de galaxia o de primavera?
Yo la miro
sin dejarme nada,
y no sé vivir -¿podría?- 
de otra manera.

Me atrapó un día
el torbellino de su realidad
febril y luminosa,
locura
con nombre de mujer
o poesía.

Y yo, 
en la intimidad de nuestros cuerpos,
la llamo por su alma
femenina: -"¡Ana,
mi vida!"





(Pintura de Eugene Chomel)

jueves, 27 de septiembre de 2012

Mi salvadora




¿Qué pinto yo en ningún sitio 
donde no esté ella? 
¿Qué hago yo aquí 
cuando podría estar a su lado 
comiendo pipas con sal
o considerando detenidamente 
el azul turquesa de su vestido
en la historia universal? 
Mirad, viene hacia mí 
con un vaso de agua en la mano 
y le digo: "gracias por tu vida, 
no te vayas". 
Y se sienta en mis rodillas 
(benditas sean 
para toda la eternidad) 
y se abraza a mi cuello 
para salvarnos juntos del mundo.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Mirarte




Déjame mirarte. 
En exclusividad quiero 
sacar conclusiones de belleza. 
Y de felicidad. 
Esta misma mañana. 
Cuanto antes. 

Déjame mirarte. 
Abro el alma y la cortina. 
La luz te invade y yo veo 
a través de ti 
la pasión que 
somos, 
la pasión que es 
todo lo que vemos. 

Déjame mirarte, 
calibrar cada detalle
de tu cuerpo en silencio. 

Es la única manera 
que tengo de vivirte, 
de vivirme en verdad y en poesía. 

Esa falda verde y ese collar dorado
que da varias vueltas a tu cuello.




(Pintura de Charles C. Curran)

martes, 25 de septiembre de 2012

Mis planes contigo




Mis planes son magníficos. 
Nada que tenga que ver con el dinero, 
nada de cruceros por el tedio 
y nada de una casa nueva 
plagada de medias verdades 
e infinidad de metros cuadrados. 

Mis planes 
siguen siendo bastante sobrios en cuanto al presupuesto. 
Si acaso unas flores 
en tu mesilla de noche 
y unos pendientes nuevos. 
Para amarnos no necesitamos nada más. ¿Qué te parece?

lunes, 24 de septiembre de 2012

Toda la mañana esperándote





Te has ido. Y yo me quedo en casa
solo por un motivo: esperarte.
Me entretendré con el tiempo
de cualquier manera.
Abriré y cerraré multitud de libros,
escudriñaré nuestro amor
en los reflejos
de las fotografías del pasillo,
o abismaré mi rostro en tus vestidos
(embriagándome de ti hasta el delirio).
Aguantaré como sea, como sea,
y espero seguir vivo
cuando vuelvas al mediodía.
Y te confesaré la verdad: "Mi vida,
para comer no he preparado nada
-se me ha ido la mañana
contemplando de memoria tus caricias-,
pero si tienes hambre
con sumo gusto yo seré tu comida".




(Pintura de Albert Lynch)

domingo, 23 de septiembre de 2012

El amor por siempre





El amor se consuma en la ternura.
El amor se acrece en el dolor.
El amor es no tener miedo de nada.
El amor es el alma del hombre.
El amor es no pensar en otra cosa.
El amor es un pañuelo blanco al cuello.
El amor es su piel y es su mirada.
El amor es cada poema que escribes.
El amor es cuando todo se desnuda.
El amor es esa paz inconcebible.
El amor es la comprensión más radical del mundo.
El amor es el talle de la belleza.
El amor es cada detalle de ella.
El amor es ir de la mano hacia el horizonte.
El amor es la providencia de sus piernas.
El amor nunca tiene bastante.
El amor es el arte más perfecto.
El amor solo puede ser Ana.



(Pintura de Albert Lynch)

sábado, 22 de septiembre de 2012

Una forma de ser feliz





Levantarse pronto para ser
de los primeros en ver la luz.
La ventana bien abierta, como el alma.
Dios está en esa claridad del nuevo día.
Y vuelves sobre tus pasos
y la despiertas.

Siempre te pilla de improviso
su amor, y ese rápido abrazo y esas risas
entre cosquillas. Confusión de sábanas
y ensueños. -¿Qué te parecería
un fin de semana en la playa, sin hijos?
¿Quizá en Puerto Vallarta?

-Estás loco mi vida,
pero sigue diciéndome locuras.
Porque te quiero así de loco.
-Y yo así de guapa.

Es tarde
incluso para el zumo de naranja.
Y tras la ducha contemplo
la blusa y la falda que eliges
para afrontar la vida
y la luz y mis caricias.

¡Qué hermosa
puede llegar a ser la felicidad!




(Pintura de Anders Zorn)

viernes, 21 de septiembre de 2012

Es en lo que estoy pensando





¿Que qué estoy pensando?
¿Nadie puede adivinarlo?
Pues sí, efectivamente, en ella.
¿En qué si no? No voy a perder la vida
en laberintos y galimatías.

Y la verdad es que no doy muchas vueltas
a las palabras y a los versos.
El asunto es simple: la quiero.
El solo hecho de escribirlo me hace feliz.
El solo hecho de pensarla me cambia el día.
El solo hecho de soñar juntos
-caricia a caricia- logra lo inaudito.

No ambiciono metáforas brillantes.
Lo que ambiciono es el brillo de su piel
y todo lo que tenga que ver con ella.
¡Como si fuera poco tanto amor!

El hecho de imaginarla
ahora mismo vestida de rojo
es como sentirme en el cielo.
Y luego invitarla a comer
para mirarla más a conciencia,
para hablarle de la poesía de sus ojos
y de otras mil confidencias.

¿Qué voy a estar pensando?
Hace ya mucho tiempo
que en lo único que pienso es en lo que amo.
Y no le quito la vista de encima, y de dentro.
El asunto es simple: la quiero.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Durante la espera




La espero.
Presiento que está muy cerca.
Le daré un beso en cuanto la vea,
y otro inmediatamente después, más largo
y amplio e intenso.

Imagino su entrada, y su figura
en el espejo. Imagino
la pinza en su pelo y en su cintura mi centro.

Imagino que me imagina ella
en el mismo beso que ahora yo pienso,
y que acelera el paso en mi deseo.

Ya está aquí. Ya abre la puerta...

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Bendito día





Bendito día.
Acaba de empezar
y no ando para muchas alegrías,
pero bendito día.
Da igual que esté un poco nublado en tu vida
y que no sepas muy bien qué hacer con las palabras.
Pase lo que pase y ocurra lo que ocurra
sea por siempre bendito este día.
Alguien te saluda y te sonríe,
y la mirada se te llena de improviso
de aquellos pinos hendidos por el sol
en una especie de mística teología.
-"Buenos días, Guillermo", escuchas. Y miras,
y se te ocurre un verso,
pero prefieres no hacer nada
y dejas que se vaya.
Respiras y sientes la incipiente brisa.
Respiras -puede que llueva- y percibes
los desnudos hombros de la mañana.
Bendito día.
Cualquier rincón es bueno
para indagar en la presencia de Dios
y en su expectativa.
Y sueñas despierto con aquellas olas
o con las obras completas de las manos que amas.





(Pintura de Claude Monet, "Camino entre pinos")

martes, 18 de septiembre de 2012

Uno se consume de amor





Tengo celos del roce
de esa tela turquesa que hoy me viste
la mirada (ceñida siempre a ti),
o de esa otra donde la luz
santifica de oro tu cuerpo.

Tengo celos (o lo que sea)
de ese brillante acero del pasamanos
cuando asciendes por la escalera
hacia la planta caballero,
o cuando palpas unas toallas
como si las amaras.

Y hay algo que me inquieta
cuando en el McDonald's te levantas de la mesa
para buscar los helados extra de caramelo,
y se para todo, y todos
se te quedan mirando como bobos.

Voy detrás de ti
y te digo que debo de estar loco,
pero que me parece que nuestro amor
todavía no es suficiente, que le falta
más amor, o más infinito.

Y delante de ese escaparate de Amichi
te envuelvo en todos mis sueños
y beso todos tus besos.

Cada vez me conmueve más el verte.
Y escucharte: - "¿Te gusta ese verde,
o más este azul cielo?".



(Pintura de Fernand Toussain)

lunes, 17 de septiembre de 2012

Os dejo la literatura





Me hablan de libros
y me preguntan por la poesía.
Y yo les cuento lo que amo a mi mujer
y les digo que no hay palabras para ella.

Insisten en la belleza de los poemas,
en el prestigio de su literatura,
y en ese dominio -bendita ilusión- del idioma.

Y yo, como buenamente puedo,
les abro mi alma
y les hago ver -al menos lo intento-
que lo que me interesa nunca es el poema.

Creedme por favor, solo quiero amar
a esta mujer que me pregunta:
- "¿Qué escribes?".

Pues escribo de ella, de lo que sé,
de lo que amo.
Y solo lo hago para que sea más feliz.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Vivir de amor





¿Es posible vivir de amor?
Pero, ¿existe acaso alguna otra manera
de vivir nuestras vidas?
¿Fuera del amor es posible algún don?

Dentro, dentro, dentro. Solo dentro,
en el interior de su poesía
es donde de verdad soy,

y vivo.






(Pintura de Fernand Toussaint)

sábado, 15 de septiembre de 2012

El sueño




Un día un sueño
me despertó en plena noche.
-"Soy yo, soy yo,
soy el amor de tu vida".
Desde entonces solo vivo
y sueño con ella.







(Pintura de Arthur Bragynsky)

viernes, 14 de septiembre de 2012

Entreteniendo la espera





Es triste quedarse mirando
una percha vacía,
o ensimismarse
entre las aspas de un ventilador.

Causa congoja
en ocasiones la vida.
Son cosas sin importancia
-al menos lo parecen-,
pero que te dejan ahí, inerte
o mortecino (no sé muy bien
qué palabra podría ser
la más adecuada).

Ay, esa cama vacía
y sin hacer -las sábanas
aún tibias-,
o esa sombría persiana
que no te deja ver.

¿Será esto (con un poco de suerte)
la intuición de un poema,
o quizá simplemente la espera
en que consiste todo?

jueves, 13 de septiembre de 2012

Te pido perdón





No te enfades. Por nada del mundo
se te ocurra ningún asomo de tristeza.
Mi amor es torpe
y a veces las palabras me ciegan
o -lo que es peor- se quedan mudas
de impertinencia.

Ven conmigo y escucha
mi corazón: ahí tienes la única verdad
de lo que soy, de lo que pienso.

Perdóname entero y de por vida.
Perdóname si me empeño
en tener la sinrazón
de cualquier absurdo egoísmo.

Te ruego no me lo tengas en cuenta,
te ruego pongas tu oído sobre mi pecho,
en esa música
de amor que ni siquiera merezco.

Ahí me tienes, ahí, en esa ofrenda
de alma y cuerpo, de gozo
eterno, tuyo.

Y perdóname siempre.




(Pintura de Gustave Courbet)

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Nos morimos todos los días





De vez en cuando uno piensa
que se puede morir en unas semanas.
Y que esta vez va en serio. Da igual la causa.

Se acabó. En unos días la palmas. Lo imaginas.
Menuda historia. ¡Con tanta ilusión como tenías
por ver todas esas películas aburridas
(según el resto de tu familia)!

Que sí, que de repente
el tiempo se muere. Ya está. Justo ahora
-o pasado mañana-, cuando ya le ibas
cogiendo el gusto a la vida
y la conocías mejor. Cuando soñabas
que llegarías a los 90 releyendo poesía
en los mismos libros que están ahora sobre la mesa,
o en los mismos sauces de todos los veranos.

¿Dónde dirigir la mirada?
Quizá ya no volverás a ver esa plaza
o esa cara, o la nieve. Y lo que es peor,
quizá ya no vuelvas a ver el mar
ni a flotar entre la música de sus olas.
¿Y si te mueres antes de que llueva?

Hijos míos, por si acaso -y para que conste
en verso- os dejo en herencia la lluvia
y toda la espuma de la nostalgia
(además de las bicicletas).
Sólo así podréis comprender de verdad la vida.
Pero hay que aplicarse bien, sin perderos
un ápice de nada. Ni de nadie.

Y cuando no sepáis qué decirle a Dios
le ofrecéis todas estas cosas. O abrís la ventana
más cercana, y sacáis a volar el alma.
Al menos es lo que yo hago
cuando quiero ganar altura, o intento
poner las palabras -o el silencio- en su sitio.

¡Qué faena esto de morirse! Aunque tengas fe
sientes el vértigo de la despedida,
y unas lágrimas tibias.
Esta es una de las síntesis
más adecuadas de la vida: lágrimas y despedida.
Junto con el miedo (no intentaré hacerme el héroe).

El caso es que me puedo morir de verdad
y que vivo de milagros. Como todos.
Porque se trata de eso: de un continuo milagro
de amor, que debo descubrir por mi bien
en cada recodo de la vida.




(Cuadro de Charles Curran)

martes, 11 de septiembre de 2012

El amor de tu vida





¿El amor de tu vida?
Ana. Y en su nombre
se transforma todo en pasión
y conciencia.

Su talle, su ternura,
y ese pañuelo.

Y yo solo soy un temblor
y un suspiro.

Lo que queda.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Canto de amante





No está entre mis intenciones perderte,
no quiero no sufrir por no alcanzarte,
si ésta es la única forma de tenerte
prefiero echar de menos a olvidarte.

De noche entre mis sábanas soñarte,
vagar con la esperanza de encontrarte.
Dejar que pase la vida. Y morir.
Y allí, esperarte.




(Cuadro de Sorolla)

domingo, 9 de septiembre de 2012

¿Es acaso mi culpa?





¿Qué culpa tengo yo de estar casado
con la mujer más guapa que ha conocido la historia?
¿Qué culpa, Dios mío, de estar embelesado
por su belleza, aquella que han cantado
sin excepción todos los poetas?
¿Qué culpa tengo de solo querer estar con ella,
de no querer perder la vida en ninguna otra cosa?
¿Qué culpa es la mía si basta con mirarla
para entregarle el alma y el jazmín y la rosa?
¿Qué culpa tengo de esta locura cuerda,
de esta suerte de maravilla, de este quicio
de amor donde se sustancian espacio y tiempo?
¿Cuál es mi culpa si abro por las mañanas los ojos
y más tarde todos los libros solo para verla?

sábado, 8 de septiembre de 2012

Escribir un poema




No es fácil escribir un poema,
como no es fácil vivir
o ser fiel a la belleza
o a la verdad de las cosas.

No es nada fácil percibir la luz
y la melodía de un alma, o de un paisaje.
Y decirlo a las claras, sin melindres ni sombras.
Aunque lo parezca no resulta sencillo
encontrar la sencillez de las palabras.

viernes, 7 de septiembre de 2012

¿Qué me ocurre?





Algo está ocurriendo. Tanto es así
que me asomo a tu rostro
para saber lo que de verdad me ocurre.
Porque algo sucede, y tú eres
la única persona de la que sospecho.

Una cosa es vivir y otra muy distinta
desvivirse así. Es un hecho:
mi vida ha cambiado, se ha trastocado,
pasea resucitada de tu mano
y cada poco se abraza a ti (da igual el sitio
o que haya gente intrusa de nuestro beso).

La mirada se me ha vuelto hacia dentro
y hacia ti, y mucho más curiosa.
(Mi curiosidad contigo no tiene límites).
Y no pierdo de vista el rosáceo tono de tus labios,
el bordado blanco en esa falda negra,
o el discernimiento sobrenatural de tus pestañas.

¿Qué me ocurre? Porque el hecho
es que ocurre, que no puedo más de pasión,
que no soy el mismo, que se me olvida todo
en cuanto te miro o pienso.

¿Qué otro objeto puede tener la vida -mi vida-
que no sea estar contigo, y amarte?

Hasta hace un momento creía que te amaba,
pero nunca es suficiente.
¡Más, más! (Y yo menos).
Y a veces se cruza ese pensamiento horrible:
el abismo de perderte.
(Entonces dejaría de saber quién soy,
y se desvanecería el aliento, y el latido).

No sé vivir sin ti. Ven.
Te necesito.
Ayúdame a saber lo que me ocurre.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Música de fondo




La vida tiene una música de fondo, decía
Roberto Juarroz, el gran poeta.
Y en esa búsqueda andamos todos,
con el alma haciendo oído,
con las palabras a la escucha.
O intercambiando caricias
con el silencio.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Pasión, ese idioma





Esa mirada
que rastrea mi vida
cuerpo a cuerpo,
y esa melena y las comisuras
del amor donde acaricio
con destreza su deseo.

Esos dulces labios
refinados de frenesí y noche.
Y el lustre de su piel morena
enamorada del sol y de mis besos.

El poema y ella.
Ella es el poema
donde hablan todos los signos
de esta pasión absoluta.

Y la lengua recorre
con pausa su belleza.




(Pintura de Dante Gabriel Rosseti)

martes, 4 de septiembre de 2012

Poema a los postres




Ahora mismo. La miro.
Cada vez es distinto (la quiero más).
En este fulgor blanco, en ese vestido
de hilo tan suave, tan fino.
Su vida, junto a mí, conmigo.
Es Ana, es el poema donde vivo
y pienso que sí, que soy
feliz, que existo.